Guápiles, Pococí. Un reo con amplio historial delictivo por robos y asaltos se le escapó la mañana de ayer a custodios del OIJ en los tribunales de justicia de esta ciudad limonense.
El presidiario no estaba esposado y aprovechó un descuido para empujar a un funcionario judicial y salir corriendo.
Se llama Marlon Salazar Durán, de 30 años, con antecedentes por diversos delitos.
La fuga se registró a las 11:45 a. m., de acuerdo con informes confirmados ayer por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Aunque varios agentes lo persiguieron, el delincuente desapareció en un lote baldío.
Según informes policiales, Salazar se encontraba en el centro penitenciario La Reforma, en Alajuela, y fue trasladado en un auto policial hasta Guápiles para ser juzgado ayer.
El debate, empero, no se realizó porque su abogada, cuya identidad no fue posible conocer, se enfermó.
Los jueces asignaron otro defensor al presidiario y resolvieron realizar el juicio el 3 de junio próximo.
Costoso descuido. A las 11:40 a. m. de ayer quedaron solo dos funcionarios judiciales con el encartado, a quien no esposaron, por razones aún desconocidas.
Un empleado del tribunal abrió la puerta, lo que aprovechó Salazar para empujarlo y escapar para sorpresa de otros funcionarios y muchos particulares que se encontraban en el edificio judicial.
Varios oficiales de la Fuerza Pública local, en coordinación con agentes de la Delegación del OIJ, realizaron una intensa búsqueda, sin resultados positivos.
Ayer no descartaban que el reo fuera ayudado por alguna persona que se encontraba cerca de los tribunales. Es probable que, incluso, lo esperaran cerca en un auto.
Salazar es vecino de Cieneguita de Limón, donde anoche era buscado por la Policía.
Ayer no fue posible localizar al director del OIJ, Jorge Rojas, para conocer su versión de los hechos.
En la oficina de prensa del OIJ informaron de que la fuga será investigada por agentes de la Inspección, ente fiscalizador del Poder Judicial.
Posible sanción. Los custodios que acompañaban al reo podrían ser sancionados con una suspensión o un eventual despido, según trascendió en medios judiciales.
Salazar ha sido capturado en diversas ocasiones, especialmente por robos agravados.
Se trata de un hombre “agresivo, peligroso”, de acuerdo con informes de las autoridades.
Ha descontado varias penas, la mayoría por delitos contra la propiedad cometidos en Pococí y Limón. Según Adaptación Social, estaba detenido desde hacía casi un año, cuando lo vincularon con un robo agravado, delito por el cual sería juzgado ayer.