Apenas horas antes de asesinar en forma brutal a su esposa, la noche del martes, Nelson Fonseca Ramírez recibió una orden tajante del Juzgado de Familia de Cartago: durante seis meses tendría que mantenerse alejado de la mujer.
En vez de eso, ese mismo día el sujeto atacó a Ana Yaherlin Marín Guillén (24 años) con cuatro armas –una regla de madera con la que le fracturó el cráneo, un pincho de cocina, un cuchillo y un trozo de vidrio, según el OIJ– hasta causarle la muerte.
El crimen ocurrió en la casa de los padres de la muchacha, donde la víctima buscó refugio tras un incidente de violencia doméstica ocurrido la semana pasada.
A la mujer la mató su compañero sin importar la presencia de sus tres hijos de 6, 5 y 3 años. Fonseca luego intentó quitarse la vida, pero apenas se causó cortes menores en el tórax, el cuello y la cabeza.
El sujeto recibió atención en el hospital Max Peralta (Cartago) y ayer en horas de la tarde fue llamado a cuentas por la Fiscalía.
La pareja se casó el 25 de enero del 2002, pero a lo largo de la relación hubo una serie de incidentes de violencia doméstica, según recordaron familiares de la joven.
Agresiones. “Al principio todo fue color rosa; luego todo cambió. Nelson (Fonseca) le pegaba”, contó Andrés Marín, primo de la víctima. La pareja residía en Santiago de Paraíso, Cartago.
Voceros del Poder Judicial confirmaron que en dos ocasiones Ana Yaherlin Marín pidió medidas de protección al Juzgado Contravencional de Paraíso. Lo hizo en el 2004 y en el 2008.
El viernes pasado la joven madre presentó su tercera petición. Esta vez lo hizo ante el Juzgado de Familia de Cartago.
Esa misma semana Marín decidió separarse y sus padres la acogieron en su casa de la urbanización Las Vicentinas, en Paraíso.
El martes el Juzgado citó al sujeto para comunicarle que durante seis meses debería abandonar el domicilio de su esposa, abstenerse de agredirla y no acercarse a su lugar de trabajo.
Fonseca intentó hablar con la muchacha, pero el padre de esta (Édgar Freddy Marín) lo impidió.
“Venían de regreso a la casa en el camión de mi tío cuando Nelson los alcanzó en una presa. En ese vehículo venía mi prima (la víctima).
“Nelson quebró la ventana del chofer”, agregó el pariente Andrés Marín. Al parecer, el agresor pasó la tarde oculto en un lote frente a la casa de sus suegros.
Él esperó que los papás de Marín salieran del inmueble y saltó sobre una tapia de más de dos metros. Quebró una ventana, ingresó a la vivienda y atacó a la joven.
“Oímos un estruendo de vidrios rotos y corrimos a ver qué pasaba. Lo que observamos fue una pesadilla. Ella pedía auxilio agarrada de la ventana, mientras él la apuñalaba; nosotros no podíamos hacer nada”, relató el vecino Melvin Rodríguez Quesada.
Fonseca pidió a los lugareños que llamaran a una persona en Cervantes de Alvarado para que recogiera a los niños.