El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) estima en un 42% el índice de asesinatos sin resolver en el 2015 (aproximadamente 178 casos) y para el 2016, la cifra podría ser similar.
Así lo explicó ayer el jefe de Planes y Operaciones del OIJ, Michael Soto, quien afirmó que pudieron dejar ante la Fiscalía a los sospechosos de 380 de los 558 asesinatos del 2015 (68%).
Sobre el 2016, Soto dijo que todavía la cifra oficial de fallecidos no es definitiva, ya que faltan resultados de algunas autopsias; sin embargo, se estima que hubo 577 homicidios, de los cuales ya el 43% fue resuelto.
En promedio, la Policía Judicial dura seis meses para resolver un asesinato. Por ello, esperan que a mediados de este año se tenga el 68% de casos resueltos (para al menos acercarse a las cifras del 2015), ya que aún hay 327 homicidios en investigación.
Este año, la Policía Judicial detuvo a 282 personas relacionadas con homicidios en el 2016.
Soto añadió que hay casos que se tornan muy difíciles porque los testigos prefieren no dar detalles a la Policía, muchas veces por temor a represalias.
“Para contrarrestar eso, recurrimos a la ciencia y la tecnología. Tratamos de desarrollar adecuadamente toda la parte científica para la obtención en la escena del crimen de elementos probatorios que nos ayuden a resolver casos”, agregó Soto.
Casos múltiples. Uno de los factores que elevó este año la cantidad de asesinatos en relación con el 2015 fueron los casos múltiples, es decir, aquellas escenas en las que el OIJ encuentra tres personas muertas o incluso más.
Para Soto, el 2016 fue atípico. Hubo cuatro casos en los que el OIJ halló tres personas fallecidas (Aserrí, Abangares, Alajuela y Sardinal), en otros dos hubo cinco muertos (Matapalo de Santa Cruz y Cieneguita de Limón) y en un caso, cuatro (Quepos).
El más grave de los sucesos tipificado por el OIJ como homicidio ocurrió el sábado 26 de noviembre, luego de que un hombre de 30 años, de apellido Jiménez, fue detenido por supuestamente provocar un incendio en la ciudadela León XIII, en Tibás, que cobró la vida de seis personas.
Narcomenudeo de droga. Además, un aumento en el consumo de marihuana en el país preocupa al OIJ, ya que la mayor cantidad de homicidios relacionados con el narco obedece a la pugna de grupos por control de territorios.
Los barrios del sur de San José y varios poblados de Limón son los que tienen más problemas por drogas y aunque las venganzas no son exclusivas del narco, en el 2015 hubo 297 muertes por esa causa y el año pasado, 244.
