Dos individuos, quienes viajaban en una motocicleta, asesinaron de cinco balazos a un joven de 22 años, debido a un supuesto conflicto por drogas.
El homicidio ocurrió a las 10:30 a. m., 200 metros al este de la delegación de la Fuerza Pública de Río Azul, en el cantón de La Unión de Cartago.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) identificó al fallecido como Randy Argenis Bolívar Vargas.
Las autoridades informaron de que en el sitio del crimen recogieron 11 casquillos de pistolas 9 milímetros.
Bolívar es el tercer miembro de su familia que muere de forma violenta en cuatro años. La anterior víctima fue su tío Rónald Martín Gamboa Sandí, de 50 años. A este hombre conocido como Sama, lo mataron de seis balazos, el pasado 22 de octubre, a unos 500 metros del sitio del crimen de ayer. Gamboa había descontado prisión por venta de droga y homicidio simple.
Mientras que el 11 de julio del 2010 habían asesinado, de tres balazos, a Luis Ángel Bolívar Vargas, de 19 años, hermano de Randy, frente a una pulpería en Linda Vista de Río Azul.
Premeditado. De acuerdo con los informes del OIJ, de la Fuerza Pública y testigos (quienes pidieron anonimato por razones de seguridad), Randy Bolívar viajaba en una moto scotter desde donde vivía, hacia la casa de un familiar. Era un recorrido de unos 500 metros.
Cuando llegó al destino, aparecieron dos individuos en una motocicleta, quienes, desde muy corta distancia, abrieron fuego contra él. Bolívar se desplomó junto con el vehículo. Vecinos dijeron que los pistoleros huyeron en la moto con dirección hacia San Diego de La Unión.
Javier Cubero Vargas, subjefe de la Fuerza Pública de Cartago, dijo que, tras la balacera, custodiaron el sitio, con el propósito de que el herido fuera atendido por la Cruz Roja.
“Los socorristas determinaron que la víctima falleció de manera inmediata”, dijo.
La Fuerza Pública debió enviar cerca de 30 efectivos al lugar del homicidio, pues familiares y amigos del fallecido se mostraron bastante violentos e incluso amenazaron a fotógrafos y camarógrafos de prensa.
Para la Policía, este asesinato fue planificado, pues los homicidas sabían el recorrido que iba a hacer la víctima.

Otro hecho violento. En otro hecho relacionado con drogas, dos hermanos fueron asesinados el lunes en la noche en San Martín de Jiménez , Pococí, Limón.
El OIJ informó de que una de las víctimas, Melvin Heriberto Calderón Luna, de 28 años, murió al recibir tres balazos en el abdomen. Este hombre, quien había sido investigado por venta de drogas, estaba fuera de su vivienda, cuando un individuo, quien llegó a pie, le disparó.
Al parecer, el homicida también entró en la casa y se dirigió a una de las habitaciones, donde estaba un hermano de Calderón, de 17 años, a quien le disparó en un glúteo. El muchacho fue llevado al Hospital Tony Facio, en el centro de Limón, donde falleció poco después de su ingreso, comunicó la Policía.
El sospechoso de disparar salió corriendo y personas lo vieron cuando abordó un autobús, que se dirigía hacia Guápiles.
El Ministerio de Seguridad Pública dijo que lograron localizar el bus, donde detuvieron a tres individuos por sospechas de participar en los homicidios.
La Policía Judicial comunicó ayer que por este caso permanecía detenido un sujeto de apellido Herrera, de 23 años, y quien era uno de los pasajeros del autobús.
Asimismo, el OIJ informó de que debajo de un asiento de la unidad de servicio público fue localizada un arma calibre 9 milímetros, que se presume pudo haber sido usada en los crímenes.
La Policía recogió en la casa donde se dieron los homicidios algunas evidencias, que podrían ayudar a aclarar lo sucedido.
