
Un adolescente, junto con otro menor y dos adultos, asesinó de un balazo en la espalda a un carcelero ocasional del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
La víctima se llamaba Mauricio Alejandro Barrantes Zúñiga, de 28 años, y la atacaron entre las 11:30 y 11:45 p. m. del domingo.
De acuerdo con informes de la Fuerza Pública, los delincuentes le robaron varias pertenencias, entre ellas un teléfono celular.
Barrantes fue trasladado al Hospital San Juan de Dios, en San José, donde lo operaron de emergencia. Pese a los esfuerzos médicos, falleció ayer, a las 5:05 a. m.
El subdirector del OIJ, Francisco Segura, recordó al hombre como una buena persona.
“Colaboraba con la institución realizando vacaciones y algunos permisos. Era un muchacho bueno”, afirmó.
Según dijo, el móvil del crimen fue el robo y no una venganza, como se sospechó inicialmente.
Barrantes era padre de un niño de siete años y trabajaba en una empresa privada de seguridad.
Antenoche acudió a barrio Cuba para compartir con varios amigos a quienes acostumbraba visitar cada cierto tiempo.
Barrantes vivió varios años en esa barriada capitalina donde, según informes del OIJ, son cada vez más frecuentes los asaltos.
Detenidos con evidencia. Un vecino iba pasando cuando le dispararon por la espalda al hombre y alertó a las autoridades.
La Fuerza Pública envió varias radiopatrullas hasta dar con un automóvil amarillo descrito por el testigo en el cual viajaban dos adolescentes, uno de 17 y otro 16 años, así como dos adultos.
La Policía les decomisó un revólver calibre 38 y varios artículos de dudosa procedencia, entre ellos un teléfono celular que, al parecer, sustrajeron a la víctima.
Los mayores fueron identificados como de apellidos Reyes y García quienes, al igual que los menores, permanecían ayer a la orden del Ministerio Público.
El Organismo de Investigación Judicial sospecha que se trata de una banda que ha venido cometiendo asaltos en distintos puntos de la capital, incluido barrio Cuba, desde junio anterior.
El grupo es conocido en medios policiales como “Los Diablos” y, generalmente, asalta de noche a los transeúntes.