Eillyn Jiménez B.. 4 marzo
La Policía desplegó un operativo en la zona para buscar evidencias que ayuden a aclarar el crimen de cuatro personas. Foto: Edgar Chinchilla, corresponsal GN
La Policía desplegó un operativo en la zona para buscar evidencias que ayuden a aclarar el crimen de cuatro personas. Foto: Edgar Chinchilla, corresponsal GN

El sospechoso de matar a cuatro hombres en La Palma del Recreo de Cutris, en San Carlos de Alajuela, trabajó como oficial en Nicaragua.

Así lo dio a conocer este lunes el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el cual trasladó datos a la Policía Nacional nicaragüense sobre el sujeto, de apellidos Pérez González y de 45 años.

La intención es que las autoridades del vecino país busquen al hombre, para que este sea capturado y juzgado por los hechos ocurridos en Costa Rica, pues tres de los fallecidos son originarios de ahí y esa nación prohíbe la extradición de sus nacionales.

En suelo costarricense, Pérez laboró como peón en fincas, incluso, hace tres semanas colaboró con uno de los fallecidos.

Al extranjero se le atribuye el asesinato de Jesús Álvarez López, de 39 años; su hijo, Daniel Álvarez Sequeira, de 23, y Freddy Rivas Sequeira, de 19.

Wálter Espinoza Espinoza, director de la Policía Judicial, manifestó que tres de las víctimas fueron asesinadas en el segundo piso de una vivienda y luego arrojadas al patio.

Los cuerpos de Álvarez y su hijo aparecieron abrazados y cubiertos con hojas, mientras que el tercero se encontraba debajo de un árbol.

La cuarta víctima fue el costarricense Juan Roberto de la Trinidad Méndez Koschny, de 57 años y quien era el capataz de la finca, cuyo cadáver apareció en una quebrada.

El jerarca judicial precisó que padre e hijo, tenían dos impactos de bala cada uno en la cabeza, mientras que Rivas presentaba un disparo en el abdomen y al menos 11 puñaladas. Los tres tenían fracturas.

Por su parte, Méndez no tiene heridas visibles, pero se cree que pereció debido a un golpe y que fue sumergido varias veces en la quebrada.

Enojo

Aparentemente, una rencilla de Méndez con Pérez sería el detonante del crimen múltiple, el cual fue descubierto el viernes anterior. Sin embargo, se presume que los hechos ocurrieron el miércoles en la noche.

“Inicialmente, problemas personales entre Pérez y Juan Roberto Méndez, de índole financiero y de carácter personal serían el móvil de los hechos”, afirmó Espinoza.

Agregó que, aparentemente, hace tres semanas el sospechoso y Méndez tuvieron una diferencia por el pago hecho al primero luego de que limpiara un terreno.

No obstante, al parecer, Pérez también estaría molesto porque en Cutris se rumoraba que un bebé de cuatro meses que tuvo una menor de 13 años, con la que mantenía una relación impropia, podría ser de Méndez y no de él.

Asimismo, el sospechoso se enfureció con Jesús Álvarez, padre de la joven, quien decidió trasladarla a Costa Rica, donde vivía con unos familiares y cursaba tercer grado de la escuela.

Espinoza dijo que no han podido conversar con la menor, pero que ella también sería víctima de un hecho criminal.

“Ella tenía dos meses de estar en el país y habría quedado embarazada hace aproximadamente un año. Debemos hablar con ella y establecer si fue víctima de una violación”, explicó Espinoza.

Algunos vecinos, quienes prefirieron mantener su identidad en reserva, aseguraron que la menor está embarazada nuevamente.

Agentes judiciales continúan con la investigación del caso y se espera que con las alertas internacionales sobre lo ocurrido, Pérez pueda ser capturado en suelo nicaragüense.

Caso similar

En julio del 2016 el nicaragüense Adrián Salmerón Silva fue condenado en Nicaragua a 183 años de cárcel por masacrar a una familia el 14 de febrero de ese año en Matapalo de Santa Cruz, Guanacaste.

Salmerón fue capturado y juzgado en ese país. Ahí admitió haber dado muerte a Yeimmy Jéssica Durán Guerra, de 38 años, y Dirk Beauchamp, de 57, así como los hijos de la pareja, de 6, 8 y 12 años. A esta última, Salmerón la violó antes de matarla, según reconoció.

Los homicidios fueron descubiertos el 16 de febredero del 2016 y el sospechoso capturado tres días después en Las Mojarras, municipio de San Francisco Libre de Managua, 79 kilómetros al noroeste de la capital.

En aquel momento, las autoridades del país vecino detallaron que la detención se logró gracias a que los familiares de Salmerón colaboraron con la causa.

Como la Constitución Política de Nicaragua prohíbe la extradición de sus nacionales, el proceso en contra del sujeto se realizó allá.

A pesar de la alta pena, solo cumpliría 30 años de cárcel, que es la pena máxima en ese país. En Costa Rica, es de 50 años de prisión.

Información actualizada a las 3:59 p. m. con más datos.