
Una abogada de 40 años, madre de una colegiala tibaseña, fue arrestada ayer como sospechosa de provocar un aborto que le costó la vida a la menor.
Agentes de Homicidios del OIJ aprehendieron además en Limón a una empleada del Instituto Nacional de Seguros (INS). Ella figura como sospechosa de conseguir el medicamento abortivo.
Las detenidas deberán rendir explicaciones por la muerte. La adolescente, estudiante del Liceo Mauro Fernández –en Tibás– , falleció el 30 de marzo del 2007.
La autopsia determinó que la muchacha sufrió una infección derivada del aborto.
El padre de la adolescente –de apellido Calderón– fue quien pidió al OIJ investigar el deceso tras escuchar rumores (el día del funeral) sobre “unas pastillas y su posterior complicación”.
En ese momento el hombre desconocía que sería abuelo. “De haberme enterado, le habría pedido que se viniera a mi casa. Ella hubiera tenido todo mi apoyo.
“Mi hija era una muchacha con grandes deseos de vivir. Ella jamás hubiera tomado semejante decisión (abortar)”, manifestó ayer ante una consulta de La Nación.
Dudas. Aunque en ese momento la denuncia del papá no se enfiló hacia una persona en particular, al OIJ le inquietó la muerte.
La colegiala era una joven sana y con buenas expectativas de vida.
Seis meses después del deceso, la Medicatura Forense confirmó que el deceso lo produjo la falta de atención tras el aborto.
De acuerdo con voceros de la Policía Judicial, la colegiala viajó con su madre a Limón para acabar con el embarazo.
Allí la señora contactó a una amiga de la infancia (de apellido Reyes, de 41 años). Ambas se conocieron de niñas en Golfito.
Reyes labora en la sección de Servicios Generales del dispensario del INS.
Para provocar el aborto se habrían usado medicamentos que no son de uso en esa institución.
Unos 10 días antes del deceso, la madre –cuya identidad mantiene este diario en reserva– llevó a su hija a una clínica privada. Allí reportó problemas de gastritis.
El médico a cargo de la consulta descartó ese mal y tras detectar la infección, le recomendó a la señora someter a la colegiala a un legrado (raspado del útero) para hacer frente a la infección.
Al parecer, la mujer no acató lo recomendado. Eso complicó el estado de salud de la muchacha. Tras la muerte, la madre señaló a la clínica por mala praxis.
El OIJ decomisó los expedientes del centro médico.
Capturas. Ayer, equipos de Homicidios se dividieron para ejecutar los arrestos. A la madre la aprehendieron en su casa ubicada en Cuatro Reinas de Tibás,
La trabajadora del INS cayó en su vivienda del barrio Pacuare Nuevo, en Limón, minutos antes de que saliera hacia su trabajo.
La adolescente cursaba el quinto año al momento de su muerte. Le había revelado a su padre que ansiaba llegar a la mayoría de edad para mudarse a vivir con él a Moravia. Ellos se veían todos los fines de semana.