Crímenes

Homicida de Jairo Mora es uno de los cuatro muertos por riñas en lo que va del año en Complejo La Reforma

Este miércoles fue ultimado reo que descontaba 35 años por otro asesinato

Cada 20 días en lo que va de este 2022, las riñas en en Complejo Occidente, más conocido como La Reforma, han cobrado vidas de privados de libertad. Entre los fallecidos está uno de los cuatro sujetos condenados a pena máxima en el 2016 por el asesinato del ambientalista y protector de tortugas, Jairo Mora Sandoval, ocurrido el 30 de mayo del 2013 en playa Moín, Limón.

Justamente, 26 días antes de ser asesinado, Jairo Mora denunció en La Nación el incumplimiento de la Policía en los patrullajes para proteger el desove de las baulas. No hubo dudas de que el móvil del crimen fue la venganza, debido a que Mora cuidaba nidos de tortugas y con su muerte se amedrentaba a otros protectores. El ambientalista murió por sofocación.

Donald Alberto Salmón Meléndez, de 36 años, quie había sido condenado a 74 años por el homicidio calificado del ambientalista, fue ultimado el pasado 19 de febrero cuando recibió una puñalada durante una riña en el Centro de Atención Integral (CAI) Terrazas, en San Rafael de Alajuela. Ese día, el Ministerio de Justicia afirmó que Salmón fue atendido inicialmente en la clínica del centro penal y de ahí fue trasladado al Hospital de Alajuela, donde falleció poco después.

En apariencia, una tentativa de robo originó la agresión, pues Salmón llevaba escondido un envoltorio con marihuana y varias alhajas, como anillos, cadenas y aretes.

Este miércoles, otra gresca en las celdas dejó sin vida a un reo y herido en varias partes del cuerpo a otro de los privados de libertad en ese complejo penal.

La víctima fue identificada por la Policía Judicial como Rogelio Newell Mendoza, de 35 años, quien primero cumplió una condena de cinco años por un robo agravado. Posteriormente, en noviembre del 2010, fue condenado otra vez a 35 años de prisión por homicidio calificado, pena que cumpliría en el 2044.

Newell había sido sentenciado por el Tribunal Penal de Limón y estuvo preso en la cárcel de Pococí, pero luego se le trasladó al Centro de Atención Institucional Jorge Arturo Montero, en San Rafael de Alajuela, donde fue mortalmente herido con arma blanca en el cuello, abdomen y extremidades. Fue declarado sin vida al llegar al Hospital San Rafael.

El hombre se enfrascó en una riña con otro privado de libertad que fue atendido en la clínica del centro penitenciario, pero este último solo resultó con heridas superficiales, por lo que se le devolvió al módulo.

El tercero de los fallecidos en los primeros 83 días de este año en La Reforma son Moisés Mena Vargas, de 37 años, quien el 15 de enero fue agredido en el abdomen por un compañero de módulo en el Centro de Atención Institucional Luis Paulino Mora.

El hombre descontaba 22 años de cárcel por privación de libertad y robo agravado. Falleció cuando iba grave hacia el Hospital San Rafael y la patrulla que lo trasladaba fue chocada por un vehículo, a raíz de lo cual sufrió un desperfecto mecánico que le impidió seguir con Mena hacia el centro médico.

El cuarto homicidio en La Reforma fue el de Bryan Alonso Cordero Obando, de 33 años, quien falleció la madrugada del 30 de enero cuando se produjo un riña con armas blancas en un pabellón con 29 reclusos, los cuales estaban aislados por haber tenido contacto con personas afectadas por la covid-19.

El hecho se produjo en el Complejo Occidente del centro penal Jorge Arturo Montero. Cordero era de Quepos, Puntarenas y descontaba cinco años de prisión por robo agravado, pena que había sido dictada por el Tribunal Penal de Quepos.

En ese enfrentamiento, ocurrido poco después de la medianoche, también resultó herido otro recluso de apellidos Nuñez Rubí, quien tuvo que ser atendido en el Hospital de Alajuela, debido a la gravedad de las heridas, pero logró reponerse. El motivo de la riña no trascendió.

Como es usual en las cárceles, los asesinatos se ejecutan con armas blancas como puñales, varillas o platinas que los reos afilan y luego esconden entre sus ropas o en las celdas, con el fin de protegerse o de amedrentar a otros compañeros de celda. También es usual que cuando la Policía Judicial llega, ninguno de los reos declara sobre lo ocurrido.

En las requisas que realiza la Policía Penitenciaria en los diversos centros penales suelen decomisar decenas de armas blancas entre rendijas, camarotes, baños y otros lugares.

Cordero Obando había protagonizado una fuga de La Reforma, luego de escapar vestido con ropa de mujer el 20 de enero del 2014. Lo hizo aprovechando la hora de visita, de modo que a eso de las 9 a. m. de ese domingo, ante la afluencia de visitantes, se puso ropa femenina que le facilitaron y se fue hacia uno de los sectores menos vigilados, donde realizó dos boquetes en las mallas. Ese día se suspendió la visita, pues hubo todo un operativo policial al constatarse la fuga y un recuento de presidiarios.

Un día después, Cordero fue recapturado, cuando se encontraba en una casa de un conocido en Brasil de Mora, San José.

En el 2021, según el Ministerio de Justicia, se presentaron cuatro homicidios en cárceles, por lo que, en menos de tres meses del 2022, ya se alcanzó una cifra igual.

Hasta este jueves, el Organismo de Investigación Judicial registra en todo el país un total de 141 homicidios, tres más que en igual periodo del año anterior (138). Alajuela aparece como la cuarta provincia con más asesinatos, luego de Limón, San José y Puntarenas.

Hugo Solano C.

Hugo Solano C.

Periodista en la sección de Sucesos y Judiciales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación Colectiva de la Universidad de Costa Rica.

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