Hugo Solano C.. Hace 3 días
El parabrisas y la parte delantera del carro quedaron destrozados al pegar contra una pared. El muchacho no pudo esquivarlo y sufrió heridas que resultaron letales. Foto: Suministrada por Shirley Vázquez.
El parabrisas y la parte delantera del carro quedaron destrozados al pegar contra una pared. El muchacho no pudo esquivarlo y sufrió heridas que resultaron letales. Foto: Suministrada por Shirley Vázquez.

Ayrton Gamboa Araujo, de 32 años, falleció poco después de las 5 a. m. de este lunes cuando fue arrollado por el vehículo que conducía el compañero sentimental de su madre.

El suceso se registró en las cercanías del supermercado Palí, en Villa Bonita de Alajuela, cuando el hombre caminaba por la acera, al lado de su mamá, identificada como Lilliana Socorro Araujo Portocarrero.

Según lo que testigos narraron a los agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), la mujer tuvo una discusión con su compañero sentimental, por lo que decidió irse de la casa en compañía su hijo.

Fue ahí cuando el sujeto, de apellidos Brito Acuña, abordó el carro y salió a buscarlos. Aparentemente, cuando los divisó, les lanzó el carro e impactó al joven.

El muchacho fue abordado en condición crítica por cruzrojistas que lo trasladaron al Hospital San Rafael, donde falleció poco después de su ingreso.

De acuerdo con Daniel Venegas, de la Cruz Roja, el atropello ocurrió 200 metros al oeste y 300 al sur de los semáforos de Villa Bonita.

Venegas indicó que la mujer no presentaba heridas graves. Ella acompañó a su hijo en la ambulancia hasta el hospital.

El conductor solo presentaba golpes leves y no ameritó traslado al centro médico. Quedó detenido por la Fuerza Pública y agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) que lo dejaron a la orden de la Fiscalía.

La Policía Judicial analiza videos de cámaras de seguridad cercanas y versiones de testigos, para sustentar la hipótesis de que se trata de homicidio simple, más allá de un atropello.

¿Cómo se tramitaría este caso?

De acuerdo con el abogado penalista Alfonso Ruiz, un caso como el anterior podría tipificarse al menos como homicidio simple contra el muchacho y tentativa de homicidio simple contra la mujer, pues la jurisprudencia ha demostrado desde hace mucho que los vehículos pueden considerarse armas contundentes, igual que cualquier otra.

Destacó que un atropello normal puede surgir por falta al deber de cuidado, pero en este caso habría mediado la voluntad manifiesta de provocar un hecho ilícito.

“Seguir a unas personas con un vehículo, para atropellarlas, luego de una discusión, deja ver la intención previa y estamos ante la presencia de un homicidio simple”, explicó.

Añadió que muchas veces se aduce un estado de emoción violenta, pero en esos casos tiene que haber una circunstancia que el tiempo no haga justificable.

“Si ha pasado un rato y se tuvo tiempo de ir a buscar el vehículo, de darles persecución, de alcanzarlos y todavía al alcanzarlos tiene la oportunidad de no atropellarlos y aún así lo hace, alegar emoción violenta es difícil”, puntualizó el jurista.

Colaboró: Shirley Vásquez, corresponsal.