Un hombre de 34 años, de apellidos Gamboa Villalobos, fue detenido este miércoles como sospechoso de fraguar el homicidio de su padre, ocurrido el 28 de mayo en San Ramón de Alajuela.
Según datos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el sujeto de 34 años, en asocio con su esposa, buscaron a otros dos varones para que perpetraran el asesinato.
La pesquisa apunta a que los dos primeros pretendían apoderarse de la empresa de su padre, la cual se dedica a la elaboración de pozos para extracción de agua.
La mañana de este miércoles, los agentes de la Policía Judicial de San Ramón detuvieron a Gamboa Villalobos, así como a los dos pistoleros identificados como de apellidos Campos Orozco, de 28 años, alias Tocineta y Badilla Granados, de 24 años, así como a la mujer de 29, de apellidos Ureña Salazar.
Todos figuran como sospechosos del homicidio de Ulises Gamboa Villalobos, el empresario de 57 años, quien era oriundo de Montes de Oro, Puntarenas.
“El móvil estaba relacionado con un conflicto con unos de sus hijos, que tenía carácter comercial”, dijo Wálter Espinoza, director del OIJ.
Los hechos ocurrieron cuando el empresario estaba en su casa, en San Juan de San Ramón, momento en que al parecer ingresó un sujeto y le disparó en dos ocasiones.
De acuerdo con la investigación del OIJ, la nuera del fallecido contactó a Campos Orozco, quien a su vez buscó a Badilla Granados, estos últimos fueron los que ejecutaron el homicidio.
A las 5 a. m., de hoy los investigadores judiciales realizaron cuatro allanamientos en Chacarita y El Roble en Puntarenas; así como en Bolívar y San Pedro de San Ramón, lugares donde detuvieron a tres de los sospechosos.
En tanto, el cuarto, Badilla Granados, fue trasladado para el allanamiento desde el centro penal de Puntarenas, donde se encuentra privado de libertad por otro homicidio ocurrido el 4 agosto de este año en Pitahaya de Chomes.
Esa vez se le detuvo por la muerte del comerciante asiático Franklin Zhen Zhen, de 25 años, ultimado en un intento de asalto a su minisúper.
Como resultado de los operativos de este miércoles se decomisaron 135 puchos de marihuana y un microbús, el cual en apariencia fue utilizado por los sospechosos el día del homicidio del empresario.
Los detenidos quedaran con un informe a las órdenes del Ministerio Público, para que se les determine su situación jurídica.
Afán de despojo
No es la primera ocasión en que se inculpa a hijos de personas fallecidas como sospechosos de asesinarlos con el objetivo de tener sus bienes.
El 15 de noviembre de 1998, una quinceañera fue detenida, junto con otro sujeto de 21 años, de apellido Molina, por el asesinato de sus padres y un hermano a quienes luego lanzaron a un río en Santo Domingo de Heredia para simular un accidente.
Se les detuvo por el triple homicidio en una casa en San Blas, San Vicente de Moravia. El objetivo de los homicidas era quedarse con una herencia.
Esa vez fallecieron Ana Isabel Méndez, José Narciso Montero y un hijo de ambos.
Este crimen ocurrió en la casa del matrimonio. Los tres cuerpos fueron subidos al carro de la familia y llevados hasta barrio El Socorro, en San Miguel de Santo Domingo de Heredia, donde fueron lanzados en una margen del río Virilla.
Nueve días después, el OIJ detuvo a los presuntos responsables y les decomisó varias evidencias, entre ellas el arma homicida que enterraron en la casa del sujeto, en La Trinidad de Moravia.
