Una fundidora de Tacares, en Grecia, funcionaba en la clandestinidad como la bodega más grande de medidores de agua robados, según comprobó ayer el OIJ.
En su interior los agentes hallaron más 4.000 hidrómetros, la mayor cantidad decomisada por la Policía Judicial. Los equipos valen unos ¢61 millones.
El decomiso representa casi el 43% de los aparatos robados a Acueductos y Alcantarillados (AyA) entre el 2002 y el 2006.
En ese período, a la institución le sustrajeron 9.787 hidrómetros, lo cual representó pérdidas de más de ¢300 millones.
Los aparatos recuperados ayer no solo serían propiedad de esa institución. Otros pertenecen, al parecer, a ayuntamientos o asociaciones comunales.
El negocio allanado, aparte de fundir metales, fabrica hidrantes, según las autoridades
Para el OIJ, encontrar semejante cantidad causó sorpresa, pues ayer ni siquiera terminaron de contar la piezas.
En un contenedor, los investigadores –con apoyo de personeros de AyA– dieron con 2.051 hidrómetros. El segundo lote de piezas comenzó a ser contado a mitad de la tarde. “Calculamos que contiene (el otro contenedor) más de 2.000 hidrómetros”, indicó Jorge Fuentes, personero de AyA. El dueño de la fundidora es un extranjero.
Anónimo. Antes de octubre del 2008, en promedio desaparecían unos 550 medidores de agua al mes. La mayor cantidad de robos, de acuerdo con el OIJ, se presentaban en León XIII (La Uruca), Tibás, Hatillo y San José centro.
“A partir de ese mes, la cantidad de robos disminuyó , en parte debido a la caída de los precios internacionales. Nosotros creíamos que los medidores eran llevados a Nicaragua. Sin embargo, hace unos ocho meses, mientras investigábamos a un vecino del barrio Los Ángeles (San José centro), seguimos un pick-up cargado de medidores.
“Le perdimos la pista en Grecia, pues la moto que lo seguía se fundió”, relató un agente del OIJ.
El lunes, el OIJ de Alajuela recibió una llamada anónima. El informante habló de gran cantidad de hidrómetros en la fundidora de Tacares, en Grecia.
Para comprobar la información, los agentes judiciales solicitaron a la Municipalidad de Grecia y al Ministerio de Salud una inspección.
Las autoridades dieron con el gigantesco lote. Los hidrómetros estaban en dos contenedores, así como en un depósito metálico.
Lista de clientes. El empresario investigado dijo a la Policía que tenía los nombres y números de cédula de sus proveedores.
“Aseguró que algunos se los vendieron trabajadores de AyA. Nosotros tampoco estamos exentos de la corrupción”, lamentó el funcionario Fuentes.
Entre el 2002 y el 2008, AyA participó en más de 100 allanamientos, pero no pudieron encontrar ni el 1% de los 9.787 medidores robados. Dora Acuña, subgerente de AyA para la Gran Área Metropolitana, dijo que en agosto solo hubo nueve robos.