Un exconvicto, que gozaba de un beneficio carcelario, fue sentenciado este viernes a 55 años de prisión por asesinar de dos puñaladas a un estudiante universitario, e intentar matar a otro peatón pocos días antes.
LEA MÁS: Cae sospechoso de matar a universitario de 19 años para robarle celular
La sentencia la dictó el Tribunal de Juicio de San José contra Jorge Luis Calderón Prado, alias Chucky. Él estaba preso por una condena de ocho años por robo agravado, pero fue dejado libre el 30 de enero del 2017, luego de recibir un beneficio carcelario. Había cumplido el tercio de la pena.
Sin embargo, según se demostró en el juicio, en los primeros 38 días en libertad atacó a dos transeúntes en la capital para robarles el celular. En ambos casos agredió con arma blanca a las víctimas.
Al condenado se le atribuyó la muerte de Carlos Luis Calderón Madrigal, de 19 años, ocurrida el 9 de marzo del 2017 en avenida 6, entre calles 2 y 4, en el centro de San José. Él joven falleció al ingresar al Hospital San Juan de Dios.
Mientras que el otro hecho ocurrió el 5 de marzo en perjuicio de un hombre de apellido Quesada.

Antes de la sentencia, el Ministerio Público había solicitado 70 años de cárcel en su contra por un delito de homicidio calificado, una tentativa de homicidio y dos tentativas de robo agravado.
El Tribunal que emitió la condena lo integraron Aisem Herrera López, quien presidió, William Serrano Baby y Freddy Arias Robles.
Reiteración delictiva
El juez William Serrano, al justificar la pena impuesta, dijo que en este caso se valoró la reiteración delictiva, pues "en poco más de un mes ya había atacado dos veces y cuando lo detienen (el 12 de marzo en el centro de San José), llevaba escondido un cuchillo de gran tamaño debajo de su ropa".
Los jueces consideraron también la actitud que tuvo el homicida cuando cometió los delitos. "Usted procedió de una manera cobarde, con víctimas que no representaban ningún peligro para usted", agregó Serrano.
El juez señalo que en el caso de Quesada, esta persona estuvo 20 días internada en el hospital, de los cuales pasó 12 días en coma.
En tanto, el estudiante Calderón se encontraba haciendo fila para tomar el bus de San Rafael Abajo de Desamparados, cuando lo agredió. "Le da dos estocadas en el pecho, con un desprecio total para la vida de un joven de 19 años".
Para los miembros del tribunal, la pena de 55 años debe servir al sentenciado para resocializarse. Por lo dispuesto en la legislación costarricense, la condena se readecua a 50 años, que es el máximo que una persona puede pasar en prisión.
Marlen Calderón, hermana del fallecido, luego de la sentencia se mostró conforme con la pena impuesta. En su criterio, el hecho de que el imputado permanezca encarcelado significa "una tranquilidad para muchas familias".
Antes de lo hechos por los cuales se le sentenció, Jorge Luis Calderón Prado enfrentó tres juicios por robos agravados, el primero en el 2010 y dos en el 2013 y un proceso por portación ilegal de arma permitida en el 2017.
