Una escolar de 11 años de edad murió ayer por las lesiones que le provocó un balazo en la cabeza durante un fallido asalto el sábado por la noche. El ataque se produjo mientras la niña veía televisión.
Ella se encontraba junto con otras siete personas en la sala de la casa de su abuelo, 50 metros al sur de la caseta de la Fuerza Pública en barrio Cristo Rey, San José.
La víctima, Graciela María Tioli Salazar, fue llevada al Hospital Nacional de Niños. Estuvo en la Unidad de Cuidados Intensivos, pero murió en la madrugada, confirmó su madre, Jacqueline Salazar.
Orlando Urroz, subdirector del centro médico, informó de que el deterioro neurológico era grave. “La bala le ingresó por detrás de la cabeza y le causó lesiones severísimas”, puntualizó.
Agregó que las lesiones cerebrales que sufrió la niña eran irreversibles. Ayer temprano llamó a la mamá para informarle de la muerte.
Urroz se mostró muy preocupado por el alto número de niños heridos de bala que ingresan al hospital, de los cuales han muerto cuatro en los últimos cinco años.
Atraco. Este caso comenzó cuando José Eduardo Fernández (tío político de la niña) salió de la casa donde se encontraba la familia para buscar un taxi. Caminó unos 25 metros hacia el norte cuando cinco sujetos lo interceptaron para asaltarlo.
Fernández opuso resistencia y corrió para refugiarse en la casa de su suegro, José Marcos Tioli.
Ayudado por otros miembros de la familia, el hombre logró ingresar a la vivienda y cerró la puerta.
Uno de los asaltantes comenzó a disparar por una ventana.
José Marco Tioli dijo que al menos hubo seis balazos, dos de los cuales impactaron a la niña.
Uno le ingresó por la cabeza y el otro en la pierna derecha.
Tres de los cinco individuos se dieron a la fuga, pero oficiales de la Fuerza Pública detuvieron a dos hermanos de apellido Vargas, de 18 y 21 años.
Ambos son vecinos de Cristo Rey y ayer permanecían detenidos a la orden del Ministerio Público.
La menor afectada cursaba el cuarto grado en la Escuela República de Haití, en Paso Ancho.
