Katherine Chaves R.. 7 abril, 2018

"Yo tengo más de 15 años de tener esta pulpería y, en ese tiempo, me han asaltado tantas veces que ya perdí la cuenta. Nunca nos han disparado, pero sí nos da mucho miedo. Una vez, los ladrones entraron, yo estaba con mi hija casi recién nacida y me amenazaron con armas y se llevaron toda la plata.

"A partir de ahí me dije: 'no puedo permitir esto. Ahora no nos dispararon, pero en otra ocasión, lo pueden hacer y matarme y matar a mi hija'. Mi esposo y yo tomamos medidas fuertes de seguridad: pusimos cámaras y nos hicimos de una pistola".

Ese es el relato de Wendy, una comerciante china, quien tiene una pulpería en La Uruca, San José. Por razones de seguridad, no se brindarán mayores detalles de la entrevistada.

Antes de ese asalto, recuerda, no pensaba en tener una pistola, pero las circunstancias la obligaron a sacar el permiso de portación de armas y estar preparada ante un eventual robo.

El caso más reciente ocurrió el 3 de abril pasado en Cartago. Foto: Keyna Calderón
El caso más reciente ocurrió el 3 de abril pasado en Cartago. Foto: Keyna Calderón

"Yo lo único que sé es que puedo estar armada y me dijo un abogado que si alguien entra para hacernos daño, puedo usar la pistola. Solo tengo que estar en regla. Tenemos que hacer algo para frenar estas situaciones y esa es nuestra solución", concluyó.

La historia de Wendy se repite una y otra vez conforme se habla con comerciantes, quienes aseguran que se aferran a la legítima defensa para repeler el ataque de los delincuentes.

Unos se hacen valer de armas de fuego, otros de cámaras de seguridad o contratan a guardas de seguridad privada, como es el ejemplo de varios locales, también ubicados en La Uruca.

El último caso de aparente legítima defensa se registró el martes pasado por la noche, cuando un comerciante, de origen chino, defendió a su esposa de un asalto en el negocio. El hecho ocurrió el El Guarco de Cartago.

Allí, uno de los asaltantes murió luego de recibir un balazo en su abdomen y el otro resultó herido. Sus identidades no trascendieron, pues son menores de edad.

Al parecer, los hombres habían participado en otro atraco horas antes en otro establecimiento comercial.

La Fiscalía informó de que la causa se tramita bajo el expediente 18-001146-058-PE; no obstante, dijo que está a la espera del informe que les entregará el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).


"Yo prefiero estar aquí con mi arma y, si alguien intenta algo, sorprenderlo, a quedarme de brazos cruzados y hasta permitir que me maten", comentó Marvin Pérez, otro comerciante

Otro hecho similar ocurrió en enero, en El Roble de Puntarenas, donde también un menor falleció y otro quedó herido cuando intentaron asaltar un supermercado, propiedad de un asiático.

El establecimiento ya había sido objeto de asaltos en el pasado.

En lo que va del 2018, al menos un comerciante ha muerto a manos de delincuentes. Este hecho se registró en San Ramón de Alajuela, donde dos hombres atacaron al dueño de una licorera para robarle, pero al final huyeron sin sustraer nada.

¿Qué es la legítima defensa?

Según lo establece el artículo 28 del Código Penal: "No comete delito el que obra en defensa de la persona siempre que exista una agresión ilegítima y una necesidad razonable de la defensa empleada para repeler o impedir la agresión".

Eso quiero decir, según el abogado penalista Gerardo Huertas, que si alguien agrede con puños a otra persona, esta última puede usar una pistola para repeler el ataque, siempre que el contexto así lo permita y tenga los papeles de portación de armas en regla.

"Si el agresor es de contextura más grande, si es de un peso mayor, se justifica. No es que yo puedo usar el arma solo cuando alguien me encañona con una, o que puedo usar un cuchillo cuando me amenazan con una. Todo depende de la situación", explicó.

En los casos puntuales de un ataque dentro de una propiedad privada, sea casa o un comercio, Huertas puntualizó que el ofendido no debe esperar a que le disparen o lo golpeen para actuar.

El otro caso ocurrió en enero en El Roble de Puntarenas. Foto: Andrés Garita
El otro caso ocurrió en enero en El Roble de Puntarenas. Foto: Andrés Garita

"El asalto ya es por sí solo una agresión, entonces, el dueño de la propiedad puede defenderse en el momento en el que lo descubre, siempre que también exista proporcionalidad en la acción que tome.

"Es decir, si el asaltante cae al suelo, significa que el peligro ya bajó y, si el ofendido le continúa disparando, ahí ya habría un exceso de la defensa y hasta podría ser procesado por tentativa de homicidio o por homicidio", dijo.

"Da mucha cólera que entren vagabundos para llevarse lo que a uno le cuesta, así que si tenemos que armarnos para evitarlo, lo vamos a hacer", manifestó Reinaldo Gómez, un negociante que dijo haber sido asaltado tres veces en un año

"Si el ladrón va saliendo de la vivienda o del negocio y se le dispara o se le ataca de otra forma, ya no se hablaría de legítima defensa porque el peligro había cesado. Cuando ya el victimario se va, lo correcto es llamar a la Policía", apuntó.

Ayuda administrativa

La Cámara de Comercio no está ajena a esta situación. La organización "no aplaude" que propietarios de establecimientos maten a asaltantes, pero entienden que la inseguridad ciudadana ha crecido.

Yolanda Fernández, presidenta de la Cámara, expresó que buscan apoyar tanto a los ofendidos como al Gobierno, para tomar decisiones puntuales que ayuden a contrarrestar la delincuencia.

"Cuando se nos acercan (los comerciantes), lo que les decimos es que debemos irnos por las vías formales porque Costa Rica es un país de derecho", detalló.

Mientras que para lograr acciones más concretas, el año pasado lanzaron el Observatorio del Comercio Ilícito, dentro del cual buscarán obtener estadísticas de comercios asaltados, entre otros datos.

"El objetivo es convertirnos en un referente para que los datos que recolectemos puedan ayudar al Gobierno y a la empresa privada a tomar decisiones, que den pronta solución a este tema", agregó.

Mataron para defenderse
Año ¿Qué pasó?
Diciembre del 2011 El dueño de un minisuper mató de un balazo en la cabeza a un sujeto que intentó asaltar el local comercial en San Antonio de Coronado.
Diciembre del 2012 El propietario de un supermercado asesinó de dos balazos a un asaltante en el barrio Fray Casiano de Puntarenas.
Enero del 2018 Un comerciante chino mató a un asaltante y dejó herido a otro en El Roble de Puntarenas. Los delincuentes eran menores de edad.
Abril del 2018 Otro oriental se defendió de un asalto y para lograrlo le disparó a uno de los ladrones que llegaron a su local comercial en Cartago.