Eillyn Jiménez B.. 3 agosto, 2019
El crimen de Arancha Gutiérrez ocurrió el 4 de agosto del 2018 en un sendero cercano a la playa en Tortuguero. Una testigo del caso contó que ella conoció al sospechoso y le pareció una persona normal. Foto: Alonso Tenorio
El crimen de Arancha Gutiérrez ocurrió el 4 de agosto del 2018 en un sendero cercano a la playa en Tortuguero. Una testigo del caso contó que ella conoció al sospechoso y le pareció una persona normal. Foto: Alonso Tenorio

Tortuguero. Transcurrían los primeros días del 2018 cuando Marlene Gago Alemán vio llegar a Tortuguero, en Pococí de Limón, a un hombre de apellidos Díaz Hawking junto con los cuñados de su hermano.

Su primera impresión es que se trataba de una persona, como muchas otras, que migró de Nicaragua a Costa Rica en busca de una oportunidad laboral.

Díaz, de 34 años, se instaló en una casa en el centro de la comunidad caribeña y ya con trabajo fijo le pidió a Gago que le cocinara el desayuno, almuerzo y cena todos los días, a cambio de dinero.

Ella aceptó y comenzó a tener más contacto con el hombre, quien figura como el único sospechoso de asfixiar a la turista española Arancha Gutiérrez López.

“Era un muchacho platicador, al que le gustaba mucho ayudar. Cuando se pedía un favor era muy colaborador”, afirmó Gago, quien trabaja como mucama en unas cabinas de la zona desde hace siete años y es una de las personas que testificará en el juicio.

La mujer contó que el 4 de agosto del 2018 ella tenía 20 días de no ver a Díaz, ya que él no tenía un trabajo estable y le debía dinero.

“Él me dijo que me iba a pagar lo que me debía, pero cuando ocurrió el crimen tenía como 20 días de no venir. El día del crimen me puso un audio a las 5:40 a. m. y luego de eso me enteré de lo que lo habían detenido como sospechoso de matar a la turista”, explicó Gago.

Agregó que la noticia los tomó por sorpresa, porque a Díaz no le gustaba meterse en problemas y constantemente decía que estaba en la zona para trabajar.

“No pensamos que alguien como él cometiera un crimen, fue muy fuerte. Nos asustamos mucho, porque no pensamos que podía hacer algo así”, narró la vecina de Tortuguero.

De Gutiérrez, la lugareña no sabía mucho, ya que ella trabaja lejos de donde ocurrió el crimen, aunque contó que otros conocidos suyos le mencionaron que ella y su pareja discutieron durante su estancia en el Caribe tico.