Sucesos

Ya es una realidad: crimen organizado en Costa Rica modifica rifles de asalto con impresoras 3D

La tecnología de la impresión 3D permite a bandas de crimen organizado alterar el mecanismo de disparo de rifles a un costo reducido, lo que representa un desafío creciente para la seguridad pública. Explicamos.

Silvia Coto

En Costa Rica, cualquier persona que cumpla con los requisitos legales puede adquirir un fusil de asalto, siempre que este dispare un tiro a la vez. Sin embargo, grupos criminales han encontrado la manera de modificar estos fusiles para que disparen en ráfaga (automáticos) mediante piezas fabricadas con impresoras 3D, lo que los convierte en armas de guerra con una letalidad mucho mayor.

Los delincuentes imprimen un selector especial que reemplaza el original del arma y así logran alterar su funcionamiento. Con este mecanismo, un fusil tiro a tiro puede empezar disparar de manera continua con solo presionar el gatillo, igual que una ametralladora. Por ejemplo, una Avtomat Kalashnikova 1947, mejor conocida como AK-47, puede disparar 600 tiros por minuto.

Las autoridades ya han detectado varios casos en los que armas alteradas con impresión 3D han sido utilizadas en crímenes. “Estas modificaciones ya están ocurriendo. No es un problema del futuro, es una realidad que estamos enfrentando ahora mismo”, advirtió Randall Zúñiga, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), ante consultas de La Nación.

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