
Un hombre de apellido Ferlini fue condenado a 12 años de prisión al ser declarado responsable de 19 delitos de estafa informática, informó este jueves la oficina de prensa del Poder Judicial.
La sentencia identificada con el numeral 226-2026, fue dictada por el Tribunal Penal del Segundo Circuito Judicial de San José.
De acuerdo con la información suministrada por el Poder Judicial, el imputado fue detenido el 7 de enero de 2025 luego de que, en apariencia, portaba 23 tarjetas bancarias pertenecientes a terceras personas.
Las autoridades indicaron que el sospechoso presuntamente se trasladaba de forma reiterada a un cajero automático ubicado en un supermercado de Coronado, donde efectuaba retiros en efectivo.
El comportamiento llamó la atención de trabajadores del establecimiento, quienes alertaron a oficiales de la Fuerza Pública sobre la presencia constante del hombre en el sitio.
Tras recibir el aviso, los policías abordaron al sospechoso y lo detuvieron.
Durante la intervención, los oficiales le decomisaron ¢1.163.000 en efectivo. Además, dentro del vehículo que utilizaba, localizaron aproximadamente ¢3.890.000. También le incautaron un teléfono celular.
Con base en la prueba evacuada durante el juicio, el Tribunal Penal lo declaró autor responsable de 19 delitos de estafa informática y le impuso una pena de 12 años de prisión, según confirmó el Poder Judicial.
Los delitos informáticos son cada vez más frecuentes y superan, en muchas ocasiones, a los delitos comunes como el robo o el asalto.
Por ejemplo, en junio pasado trascendió el caso de tres hombres de apellidos Aguilar, Arroyo y Agüero, quienes ingresaban a gimnasios bajo el engaño de ser usuarios o tras solicitar pases de prueba. Al parecer, aprovechaban el momento en que las personas realizaban actividad física y dejaban sus pertenencias en los casilleros para sustraer las tarjetas bancarias de su interior.
Posteriormente, los imputados realizaban compras y pagos en supermercados, licoreras, estaciones de servicio, plataformas digitales y comercios físicos. Las transacciones también se ejecutaban mediante el uso de datáfonos inalámbricos.
Mientras avanza la investigación en su contra, el Juzgado Penal de Hatillo dictó tres meses de prisión preventiva contra los tres hombres, bajo el supuesto de que estafaron a 53 personas.
