
Cartago (Redacción). Con la lectura de la acusación, esta mañana comenzó en los Tribunales de Juicio de Cartago el debate por la muerte de Natividad Canda Mairena.
El hombre, de 25 años, falleció en las fauces de dos perros Rottweiler que lo agredieron al detectarlo dentro de una propiedad.
Como acusados figuran dos agentes de la Fuerza Pública. Ellos presenciaron el ataque, pero no intervinieron. La Fiscalía acusa a los oficiales Erick Sánchez Torres y Asdrúbal Luna Zamora de homicidio simple por omisión.
Aparte de ellos, en el banquillo están otros cuatro oficiales, así como el guarda y el arrendatario de la propiedad –en La Lima de Cartago– donde el 10 de noviembre del 2005 Canda fue mordido.
A estos últimos los acusa la familia del fallecido.
De acuerdo con la Fiscalía, los policías portaban armas con las que podrían haber sacado de combate a los perros.
La acusación indica que los dos agentes tenían una clara opción de disparo, estaban a una altura mayor que los animales y protegidos por el cajón de la patrulla.
En la demanda de la familia Canda –exigen una indemnización de más de ¢90 millones– se estipula que los oficiales actuaron “como espectadores”.
El abogado Gustavo Corella, defensor del arrendatario del taller, dijo que de haber intentado Canda ingresar “como todos nosotros; tocando la puerta”, nada habría sucedido.
“El perro estaba para desestimular el ingreso; no para atacar a la gente”, puntualizó.