San Francisco de Tortuguero, Pococí. Un cocodrilo de unos seis metros de largo mató ayer a un niño de 13 años que se bañaba junto con varios amigos en la desembocadura del río Tortuguero, en el mar Caribe.
La víctima es Breydi Escorcia Arriola, quien cursaba primer año en el colegio en San Francisco de Tortuguero, de Pococí, Limón.
Pese a que vecinos y autoridades rastrearon el sitio del suceso, no lograron recuperar ayer el cuerpo del menor.
El ataque del reptil ocurrió a las 11:45 a. m. a unos 400 metros de la casa del niño, quien acostumbraba bañarse en el río pese a las reiteradas advertencias de sus padres y otros familiares.
Fulminante. “El cocodrilo lo agarró de un pie y lo fue arrastrando. Breydi pidió ayuda a gritos pero de pronto desapareció en las aguas del río.
“Al ratito, salió a flote y gritó que el cocodrilo le había arrancado un pie. Después, se despidió de su hermano Pablo a quien le pidió que lo despidiera de su papá”, relató José Fabián Jiménez Cascante, de 15 años, un testigo.
“Estábamos jugando y de repente mi amigo gritó cocodrilo. Cuando me di cuenta Breydi era arrastrado por todo lado y luego lo sumergió”, relató Luis Robleto Wilson, de 12 años, otro de los amigos que se estaba bañando en el río cuando ocurrió la tragedia.
“Adiós, Pablito, ya me arrancó el pie. Ya no puedo más; no se bañen nunca más en el río”, contó Wilson que gritó la víctima antes de desaparecer entre las fauces del cocodrilo.
El hecho produjo la desesperación de los vecinos que, para entonces, habían corrido para tratar de auxiliarlo.
La búsqueda del adolescente empezó poco después del ataque y se prolongó hasta las 5:15 p. m. sin ningún resultado. “Nos detuvimos porque ya estaba oscuro y el cansancio pesaba”, afirmó Ashley Ruiz, vecino de San Francisco.
En el operativo participaron habitantes de la comunidad, guardacostas y oficiales de la Policía de Fronteras. Incluso, varios hoteles facilitaron lanchas para tratar de dar con el cuerpo del menor.
Indignación. La muerte del colegial causó además de dolor, indignación entre los vecinos, algunos de los cuales aseguraron que a partir de hoy surcarán el río para matar a ese animal.
“Vimos como lo llevaba agarrado de su cabeza. Fue horrible. Después se hundió y no lo vimos más”, recordó Ashley Ruiz.
Aunque lugareños reconocieron estar enterados de la presencia de cocodrilos de gran tamaño en el río Tortuguero, aseguraron que, hasta ayer, solo habían atacado “perros y a algunos chanchos”.
Pese al peligro, los niños se bañan a cualquier hora en el río, algunos a espaldas de sus padres.
“Yo estaba en mi trabajo cuando me avisaron de que un cocodrilo había atacado a mi hijo. Pensé que solo lo había mordido pero cuando llegué al río me di cuenta que me lo había matado”, narró Juan Pablo Escorcia Urbina, de 44 años.