
Cinco personas, entre ellas dos adolescentes, resultaron heridas durante un pleito a machetazos que se registró tras una acalorada discusión por el funcionamiento de una cantina clandestina.
La pelea, en la cual intervinieron siete vecinos, ocurrió a las 8:10 a. m. de ayer en el precario Triángulo de Solidaridad, junto al barrio Santa Mónica, en Llorente de Tibás, San José.
Allí, de acuerdo con informes oficiales, viven unas 500 familias en extrema pobreza.
Durante el altercado llevaron la peor parte el vigilante privado Carlos Jarquín Urbina, de 28 años, y Priscilla Escoto, de 42, quienes presentan machetazos en los brazos y en la cabeza.
Aunque fuera de peligro, avanzada la tarde de ayer ambos permanecían bajo observación en el hospital Rafael Ángel Calderón Guardia, en San José.
“Tienen heridas profundas y hay mucho sangrado”, dijo el paramédico Fabián Hernández, de la Cruz Roja.
Los otros lesionados se llaman Tania Morales, de 16 años; Jefry González, de 15, y Alejandro Zambrano, de 28, quienes sufrieron cortes de menor gravedad.
Según Johnny Picado, de la Fuerza Pública de Tibás, la contienda a machetazos se registró frente a un rancho donde venden cerveza.
Allí, casi siempre bajo los efectos del licor, ocurren discusiones y peleas callejeras, señaló.
“En ese precario se reportan ante la Fuerza Pública muy a menudo heridos y problemas de violencia doméstica”, añadió Picado.
Madre e hijo detenidos. La Policía detuvo a una mujer de apellido Urbina y a su hijo de apellido Jarquín, a quienes vincula con el ataque contra las cinco personas.
“Los problemas vienen desde días atrás cuando empezaron a vender cerveza. Cuando me di cuenta se me vinieron encima con un machete”, alegó Carlos Jarquín antes de ser trasladado al hospital Calderón Guardia.