
Los policías detenidos este martes 24 de febrero por sus vínculos con el caso Talibanes, por tráfico ilegal de migrantes, recibían pagos de ¢10.000 a cambio de filtrar información sensible a la estructura criminal, según confirmó Michael Soto, director interino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
“Si había un retén o si se generaba algún tipo de información, a los policías que estaban en servicio, tenían policías en ambos turnos, les daban ¢10.000 por la información", confirmó Soto.
En total, los agentes judiciales capturaron a cuatro oficiales de la Fuerza Pública y uno de la Policía de Profesional de Migración, identificados con los apellidos Sandoval, Rocha, Morales, Molina y Jarquín.
Medidas cautelares en evaluación
El fiscal general, Carlo Díaz, precisó que la investigación contra los uniformados es rigurosa y que se valorará solicitar prisión preventiva u otras medidas cautelares según el grado de implicación y lo mismo ocurrirá con los otros 51 detenidos este martes.
“Todo depende de la participación en este caso y de los peligros procesales que logremos determinar”, explicó.
La organización es vinculada con delitos de tráfico ilícito de personas, robos agravados, venta de drogas y homicidio. Sobre este último punto, las autoridades indagan la muerte de un migrante nicaragüense de apellido Duarte, quien aparentemente falleció tras resistirse a un asalto dentro de un vehículo, donde fue golpeado con un objeto contundente.

117 víctimas
Durante las pesquisas, el OIJ identificó a 117 víctimas que habrían sido traficadas en 44 eventos distintos. Aunque la mayoría de los afectados son de nacionalidad nicaragüense, debido al flujo migratorio actual, también se registran casos de personas provenientes de Venezuela, Cuba y otros países.
El reporte judicial detalla que los migrantes sufrían asaltos y agresiones. Tras ocultarlos de las autoridades, los miembros de la banda utilizaban armas de fuego y cuchillos para despojarlos de sus teléfonos y dinero en efectivo, abandonándolos luego a su suerte.
“Es probable que tengamos algunas otras denuncias que a raíz de esta información que ustedes van a generar (...) Probablemente van a surgir agresiones, probablemente van a surgir más asaltos”, afirmó el director a.i. del OIJ.
Esta banda es considerada la principal organización criminal en la frontera norte y el operativo representa el segundo más grande a nivel nacional.
Los roles de los integrantes
A diferencia de otras bandas, los “Talibanes” no poseían un líder único; funcionaban bajo una estructura horizontal donde cada integrante cumplía un rol específico en el negocio:
- Los “coyotes”: Captaban a los migrantes en la frontera y les cobraban entre ¢3.000 y ¢18.000 por el ingreso irregular.
- Informantes o “vigilantes”: Monitoreaban los movimientos de las patrullas en puntos estratégicos.
- Transportistas: Trasladaban a las personas en vehículos livianos hacia el interior del país.
- Policías: Alertaban sobre retenes o evitaban solicitar documentación en los puestos de control, garantizando la impunidad del grupo.
Se estima que la red generaba ingresos de ¢70 millones mensuales, movilizando entre 150 y 200 migrantes por día.

Decomisos millonarios
Los allanamientos se ejecutaron en Los Chiles, San Carlos, Heredia y San José. Además de las capturas, se incautaron vehículos y una importante suma de dinero en diversas divisas que confirman el alcance transnacional de la red: ¢9,9 millones, $2.400 y €1.485. También se hallaron córdobas nicaragüenses, pesos cubanos y dinero de Guyana, Canadá, México, Honduras y Guatemala.
Durante las diligencias, también se decomisaron tres teléfonos celulares que serán sometidos a análisis forense.

