
El Juzgado Penal de San José ordenó las medidas cautelares que deben cumplir una exmodelo de apellidos Cabrera Palma y un notario apellidado García, quienes fueron detenidos el miércoles por presunta legitimación de capitales, como parte del caso Castillo de Princesas.
En el caso de la mujer, quien es dueña del salón de belleza TC Beauty Center, el juzgado dispuso que debe cumplir tres meses de prisión preventiva; mientras que al abogado le impusieron impedimento de salida del país y firmar de manera periódica en el mismo despacho judicial.
A Cabrera se le investiga por presuntamente utilizar dinero proveniente del narcotráfico para adquirir bienes suntuosos como propiedades en Puntarenas y vehículos de las marcas BMW y Mercedes Benz, por los que, en algunos casos, habría declarado un valor muy inferior al del mercado.
Lo que inició como una pesquisa por proxenetismo contra Cabrera Palma y su entonces pareja, Christian Jiménez Vargas alias Fila (fallecido en 2021), evolucionó hacia una causa por narcotráfico y legitimación de capitales.
En un selfie tomado la madrugada del 31 de enero de 2019 se aprecia a Jiménez Vargas posando con varios paquetes de cocaína. El análisis de metadatos ubicó la escena dentro de la propiedad conocida como “Casa Castle”, en San Francisco de Heredia, un inmueble que la organización alquilaba bajo la fachada de “sala de masajes” para la explotación sexual de mujeres.
“$700.000 ... MÍNIMO”
La imagen cobró relevancia cuando los agentes del Organismo de Investigación Judicial analizaron varios mensajes de texto del teléfono decomisado a la sospechosa, tras su primera detención en setiembre de 2021. En una de esas comunicaciones, alias “Fila” le escribió a Cabrera: “Sólo sepa que somos millonarios”.

Incrédula ante la afirmación de su expareja, la mujer respondió: “¿En serio bb?”, Jiménez confirmó que tenían en su poder “por lo menos 100” paquetes (de presunta droga), valorados en “$700.000 MÍNIMO”.
Según el expediente del caso, Cabrera asumió un rol gerencial en la seguridad de la operación de narcotráfico. “Pollo tenga cuidado a quien le vende... Vea k (sic) pueden sapear”, le advirtió ella vía WhatsApp.
Las intervenciones telefónicas también revelaron que Cabrera ordenó cerrar el negocio de prostitución ese día para convertir el inmueble en una bodega para resguardar la droga. “Bb el negocio no se puede abrir hoy... Y mejor k (sic) no llegue nadie”, instruyó la sospechosa preocupada por la vecina de al lado, a quien describió como “súper chismosa”.
La organización no solo almacenaba la droga, sino que la procesaba para borrar rastros. Jiménez explicó a Cabrera que utilizarían “una máquina especial” para “cambiar las marcas” de los troqueles de la cocaína y hacer el envío “más seguro”.
En otro texto recuperado por los investigadores, Cabrera sugirió: “Bb hay k (sic) dejar unos para mandar a Estados”.
Para la Fiscalía Adjunta contra la Legitimación de Capitales, esta evidencia es “insumo probatorio de relevancia”, pues destruye la coartada de que el patrimonio de Cabrera —que incluye fincas, vehículos de lujo y cuentas bancarias— provenía de sus salarios en el Banco de Costa Rica (donde trabajó hasta el 2019) o de negocios lícitos.

