
Ocho presuntos integrantes de una organización criminal dedicada al tráfico internacional de drogas permanecerán cuatro meses más en prisión preventiva. Así lo determinó el Juzgado Especializado en Delincuencia Organizada (JEDO).
La Fiscalía Adjunta de Narcotráfico y Delitos Conexos los acusa de los aparentes delitos de narcotráfico y lavado de dinero, en una causa conocida como Altamar.
Entre los detenidos se encuentra el cabecilla de la organización, un pastor evangélico de origen colombiano identificado como Cortés Franco, de 39 años, junto con su esposa, de 60 años, de apellidos Beita Chacón. Se presume que ambos operaban en alianza para el tráfico de estupefacientes desde Colombia hasta Golfito, en el Pacífico sur costarricense.
A la lista de imputados se suman seis hombres más, identificados con los apellidos Umaña, Gutiérrez, Badilla, Orozco, Maykall y Rojas.
LEA MÁS: Destapado nexo entre cajera del Banco Nacional y pastor sospechoso de narco
Estas personas fueron detenidas el 31 de enero del 2023, tras 18 allanamientos en Golfito, Corredores, Heredia, Puntarenas, Quepos y Alajuela. La operación fue ejecutada por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Durante la investigación, las autoridades lograron decomisar aproximadamente 5,5 toneladas de marihuana y una gran cantidad de cocaína, según detalló en aquel momento el Poder Judicial.
LEA MÁS: Pastor evangélico acusado por narcotráfico y lavado de dinero en Golfito irá a juicio
De acuerdo con la acusación del caso Altamar, el grupo transportaba la droga desde Colombia hasta las costas de Costa Rica, donde los cargamentos eran recibidos supuestamente por la organización de Cortés. Una vez en suelo costarricense, la droga era distribuida por vía aérea, utilizando una pista de aterrizaje clandestina ubicada en Osa, cerca de la laguna Sierpe.
Desde octubre del 2024, el JEDO ordenó el auto de apertura a juicio.
