
Dos niños, de 7 y 12 años, sufrieron quemaduras en las últimas dos semanas, debido a la pólvora que contienen los cartuchos de “salva” utilizados con una pequeña pistola plástica de juguete que se vende en pulperías.
El anuncio lo hicieron ayer médicos de la Unidad de Quemados del Hospital Nacional de Niños y la ministra de Seguridad Pública, Janina del Vecchio.
El primero de los casos sucedió a finales de setiembre y fue en perjuicio de un menor de 12 años, quien es vecino de Los Guido, Desamparados.
El niño sufrió quemaduras de segundo grado en la mano izquierda cuando se incendiaron “los cartuchos de salva” que llevaba en la bolsa del pantalón, dijo el médico Carlos Siri, jefe de la Unidad de Quemados del Hospital Nacional de Niños.
Mientras tanto, el menor de 7 años, vecino de la Ciudadela 15 de Setiembre, en Hatillo, San José, tiene quemaduras de segundo grado en los muslos de ambas piernas. Este caso sucedió la semana anterior, cuando se prendieron los cartuchos que guardó en el pantalón.
Aunque ambos fueron dados de alta del hospital, seguirán en vigilancia médica durante los próximos dos meses para verificar la buena curación de las lesiones, dijo el médico Siri.
Hasta ayer eran tres los niños con quemaduras con pólvora durante este año. El primer caso sucedió el 15 de junio cuando un niño de nueve años sufrió la amputación de la mano derecha al manipular una bombeta, en Dulce Nombre de San Isidro de Alajuela.
Acciones. La ministra Del Vecchio dijo, por su parte, que analizan la posibilidad de prohibir la venta de la pistola por los problemas que provoca. La funcionaria explicó que los “cartuchos de salva” tienen 0,2 gramos de pólvora, una cantidad permitida por ley.
Sin embargo, agregó que, en conjunto con el Ministerio de Salud, se podría prohibir la venta si un producto es declarado peligroso para la salud “por los efectos que ocasiona”.
La pistola tiene un precio de ¢300, mientras que el paquete con ocho cartuchos cuesta ¢125, montos que, según la Ministra de Seguridad, son muy accesibles para cualquier niño.
Por el momento se pide a los padres que eviten que los niños adquieran este tipo de pistola.
