
La fiscal Giselle Rivera, parte acusadora en el juicio por el homicidio del productor radiofónico Parmenio Medina Pérez, fue amenazada de muerte en una carta que desconocidos enviaron al Tribunal de Juicio de San José.
Este nueva intimidación se conoció ayer en la mañana cuando la funcionaria se preparaba para iniciar la etapa de conclusiones, durante la cual solicitaría prisión contra nueve acusados.
La carta se envió el 5 de junio desde Guácimo, Limón, y la firmó una persona que no existe en el padrón electoral.
“Yo no sabía nada de esta carta, me vengo enterando. Le puedo asegurar que no me asustan y que seguiremos adelante”, manifestó Rivera.
En ese documento, escrito a mano, le advierten que debe solicitar la absolutoria de dos de los nueve acusados: el sacerdote Minor Calvo Aguilar y el empresario Omar Chaves.
“Pídele al Espíritu Santo que te ilumine y así dormirás tranquila todas las noches”, dice parte de la carta.
Para Rivera, se trata de “una técnica del crimen organizado”.
“Me dicen que pida la absolutoria de los dos imputados porque de lo contrario no tendré noches tranquilas ni larga vida. Esta es una clara amenaza de muerte, pero no me asustarán”, insistió.
Rivera ha sido amenazada en el menos 10 ocasiones desde mediados del 2004.
Parmenio Medina fue muerto, a balazos, el 7 de julio del 2001.
“Una vez alguien tenía la misión de contratar a alguien para que me asesinaran, lo encontramos en una agenda”, recordó la funcionaria.
Varios agentes policiales custodian las 24 horas a la fiscal.
“La gente no debe olvidar que a Parmenio lo mataron por investigar; fue un atentado contra la libertad de expresión y la libertad de pensamiento”, expresó Rivera.
Numerosas amenazas. “Estas amenazas son reiteradas y muy similares a las que recibió Parmenio antes de ser asesinado. Es del crimen organizado”, añadió Rivera.
La agente fiscal también ha recibido numerosas llamadas anónimas amenazantes.
“Me dicen que me cuide, que sé lo que tengo que hacer; son tantas que ya ni me acuerdo. Sin embargo, no pueden amedrentarnos, el Ministerio Público seguirá trabajando en este caso”, comentó.
En la carta enviada al Tribunal, se adjuntó otra, escrita a máquina, en la que los desconocidos califican a Calvo y a Chaves como “pobres inocentes”.
“Es de suponer que el sistema judicial, para salir airoso o quitarse de encima la presión que sobre ellos ejerce la opinión pública en general, y algunas organizaciones en forma injusta, no le queda otra alternativa que encarcelar a pobres inocentes”, añade la carta.
“Llama la atención que la levantaran en una máquina de escribir. Es muy similar a las que recibió Parmenio antes de que lo asesinaran”, recordó Rivera.
No es la primera vez que la fiscal y el OIJ detectan un complot para asesinarla. El 6 de setiembre del 2006 el Ministerio Público denunció la existencia de un elaborado plan para matar a Rivera.
En esa oportunidad, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) incluso detuvo a un sospechoso a quien decomisaron una agenda, en la cual se menciona dos veces a la fiscal y a su posible asesinato. “Ya se está pagando gente para que se me dé muerte”, afirmó.
Pedirá fuertes condenas. Aunque no quiso entrar en detalles, la fiscal reconoció ayer que solicitará fuertes penas de prisión contra los nueve acusados porque “hay pruebas para vincularlos con el asesinato”.
“Tenemos investigación científica y objetiva. La fiscalía ha dicho que estas personas participaron en la muerte de don Parmenio y esta posición se mantiene”, enfatizó. Para Rivera, hacer amenazas, a “estas alturas del juicio, es iluso”.
“Toda la prueba se ha documentado y si me pasara algo, vendrá otro fiscal para seguir hasta el final, hasta que se haga justicia”, dijo.