
Dos checos que robaron más de $16 millones mediante asaltos a bancos y camiones remeseros en su país fueron detenidos ayer en la tarde en San José.
David Kohout, de 35 años, y Jan Hanzlik, de 30, vivían en Costa Rica desde el año 2002 y para ocultarse de la policía se cambiaron la identidad.
Hanzlik se hacía llamar Svarc Karel mientras que Kohout portaba documentos con el nombre de Truhlar Peter.
Ambos tramitaron aquí su licencia de conducir y otros documentos, como pasaportes ticos con los nombres simulados.
Los dos hombres pretendían vivir en Costa Rica muchos años pues incluso habían gestionado la cédula de residencia, claro está, con los nombres falsos.
Según las autoridades checas, se trata de sujetos peligrosos por su habilidad en el manejo de armas pesadas y el conocimiento de las artes marciales.
Los dos habían ingresado al país de forma legal, con un mes de diferencia, en octubre y en noviembre del 2002 procedentes de México.
La captura se produjo a eso de las 10 a. m. cuando los dos prófugos salieron de un apartamento en Sábana Oeste en San José.
Trascendió que Jan Kanzlik se ganaba la vida como guarda de seguridad privada en un bar ubicado en la urbanización Trejos Montealegre, en Escazú..
La orden de captura internacional ingresó a Costa Rica en julio del 2003. El arresto se complicó debido a que cambiaron de domicilio al menos en ocho ocasiones.
Vivían en casas separadas y nunca se les vio juntos hasta ayer cuando se produjo el arresto.
Culpables de asaltos. Un tribunal de Praga declaró culpables a los checos por asalto a un camión remesero en 1987, del cual sustrajeron la cantidad de $8 millones, luego de haber incapacitado a sus ocupantes en una acción violenta.
Según los jueces, los detenidos utilizaron una poderosa droga en una zona forestal.
En otro hecho delictivo del cual también fueron encontrados culpables, abordaron a un conductor de un camión de transportes de la empresa mercantil Philip Morris Tabak y robaron mercadería valorada también en $ 8 millones.
Además, a comienzos de octubre de 1997, realizaron varios asaltos a mano armada en bancos utilizando un vehículo robado. No se precisó la cantidad robada.
Escaparon. Luego de ser condenados, los checos escaparon de la custodia policial y se mantenían en fuga.
En julio del 2003, las autoridades policiales checas solicitaron cooperación a la INTERPOL en San José pues se presumía que vivían aquí.
Al momento de su arresto, las autoridades lograron incautar varios documentos obtenidos con datos falsos, como los pasaportes checos, licencias de conducir expedidas en Costa Rica, tarjetas de créditos y otros papeles.