Un jardinero perdió ayer el control de su vehículo y tras ingresar a una congregación cristiana, arrolló a un niño de 2 años y medio.
El percance dejó herido de consideración a Gamaliel Ovares Araica. El infante estaba de visita, pues su familia vive en Limón.
Empero, para las vacaciones de medio período (Ovares acude a una guardería), sus padres aceptaron dejarlo bajo el cuido de su abuela, Idaly Araica Herrera.
La señora dirige la iglesia cristiana Evangelio Completo, frente a la academia del Cuerpo de Bomberos, carretera a Fátima de Desamparados. El niño jugaba junto al portón principal cuando el vehículo que conducía el jardinero Pablo Calderón Mora perdió el control.
Pasaban de las 2:30 p. m. “Al tomar la curva, como que se me aflojó la manivela. No pude ni controlar ni frenar el carro.
“Se movía (el vehículo, un Honda Civic) para donde le daba la gana. En eso se fue contra la casa. Cuando vi el chiquito, solo pude decir: Santísima Virgen”, contó.
Golpe. Priscila Arce, testigo del accidente, asegura que el niño corrió al ver el carro. “Gamaliel jugaba cerca del portón. En eso vi que corría y detrás de él entró el carro. Quedó debajo de las llantas.
“La abuela gritaba que le salvaran al nieto. Trataba de levantar el vehículo para sacarlo”, relató.
Arce estuvo cerca de ser golpeada por el carro. En ese momento ella sostenía en brazos a su hija.
Otros miembros de la congregación liberaron al niño. El infante resultó con golpes de consideración en su cabeza y su cuerpo.
Una ambulancia de Bomberos lo trasladó al Hospital Nacional de Niños en condición delicada.
La abuela del infante también tuvo que recibir atención por problemas de presión alta.
Los dueños de la casa adaptaron la cochera para utilizarla como templo. En el momento del accidente, había pocas personas en el inmueble.