Por robarle el teléfono celular, Gustavo Alonso Láscarez Víquez, de 24 años, fue asesinado en la madrugada de ayer en Guadalupe de Goicoechea, San José.
Los homicidas son dos muchachos, presuntamente menores de edad, quienes se abalanzaron sobre Láscarez cuando este intentó contestar una llamada.
Aparentemente, hubo un forcejeo razón por la cual uno de los agresores hizo al menos dos disparos, uno de los cuales alcanzó a la víctima cerca del pecho.
Una vez que le arrebataron el aparato telefónico, los asesinos huyeron hacia Calle Blancos.
El mortal ataque ocurrió cerca de las 3:30 a. m. cuando Gustavo Láscarez regresaba con su mejor amigo, Víctor Sibaja, del centro comercial El Pueblo.
"Salimos porque Gustavo quería enfiestarse jueves y viernes, porque ya el domingo tenía que trabajar otra vez", relató Sibaja.
Su plan era tomar un taxi pero decidieron caminar un rato antes de abordar el vehículo.
A la altura del centro comercial de Guadalupe, Sibaja entró a una soda para comprar cigarrillos y dejó a su amigo en la acera.
Fue precisamente en ese momento cuando los dos muchachos se le acercaron y le arrebataron el teléfono.
La víctima era vecino de Ipís de Goicoechea donde residía solo con su mamá, pues sus otros dos hermanos mayores están casados y viven en otras localidades.
"Él era su bastión, ella lo adoraba. Él era un buen muchacho, de buenas costumbres, no es posible que estas cosas ocurran en este país", comentó con mucha angustia Leticia Láscarez, tía del fallecido.
Desde hacía seis meses, el joven laboraba con la empresa DHL y tenía planeado retomar la universidad el próximo mes.