
Limón. César Vargas, de 38 años, murió al recibir ocho balazos la noche del viernes, en lo que la Policía considera un posible ajuste de cuentas.
Una mujer no identificada que lo acompañaba dentro de un vehículo –un Toyota Corolla color azul– murió tras ser alcanzada por siete balas.
Ambos fallecieron aproximadamente a las 7 p. m. del viernes pasado, cuando se encontraban en el denominado mirador de Moín.
César y la mujer fueron acribillados desde un automóvil Hyundai Elantra en el que viajaban tres personas, según relataron a las autoridades varios testigos.
La versión que maneja la Policía señala que el vehículo de Vargas tenía al menos 35 señales de bala, la mayoría de ellas del lado del acompañante.
Intentó huir
El cuerpo del hombre fue hallado por la Policía a unos 25 metros del auto, por lo que se presume que trató de huir del sitio.
Su acompañante falleció minutos después de ingresar al hospital Tony Facio, de Limón.
Trascendió que Vargas residía desde hacía 11 años en el barrio Envaco de la ciudad de Limón.
Su hermano Luis Eduardo Vargas dijo que él y César habían adquirido recientemente el taller de reparación de autos Génesis.
“Mi hermano tenía una hora de haber salido a dar una vuelta cuando le dispararon”, relató Luis Eduardo.
De acuerdo con el reporte de las autoridades, en el lugar del homicidio fueron encontrados casquillos de una ametralladora AK-47 y un arma nueve milímetros.
Las autoridades descartaron que el móvil del hecho fuera el asalto, ya que en la billetera de Vargas estaban sus documentos y ¢40.000 en efectivo. Por eso sospechan que se trató de un ajuste de cuentas.
Este no es el primer hecho de este tipo que se da en Limón. Uno de los últimos casos sucedió el 26 de setiembre, cuando apareció muerto el taxista informal Javier Marín, de 35 años, en Zent de Matina, Limón.