Freddy Rojas Rodríguez, de 62 años, estaba este lunes al mediodía en una zona boscosa entre Tierra Blanca y Llano Grande de Cartago, buscando a un vecino que tenía varios días desaparecido, cuando la fatalidad se le apareció. Este hombre, vecino de Grecia, estaba solo cuando se resbaló y cayó al cauce del río desde unos 30 metros de altura.
Rojas, quien fue director de la carrera de Ingeniería forestal del Instituto Tecnológico de Costa Rica (Tec), vivía en Tierra Blanca, donde tenía una pequeña finca en la que podía estar inmerso en su amor de toda la vida: los bosques.
Él fue integrante de la primera generación de graduados de esa carrera, donde se distinguió como estudiante. Avanzó luego a estudios de posgrado, lo que le permitió continuar su carrera como profesor, director e investigador. Su deceso ha consternado a la comunidad del Tec, donde a pesar de estar pensionado, mantenía ligámenes de amistad y de colaboración personal.
Julio Calvo Alvarado, exrector del Tec y excompañero de Rojas en el colegio de Zarcero, en Alajuela, lo recuerda como el mentor de cientos de sus estudiantes, un profesional comprometido, leal y sincero, que se arrollaba las mangas en la Escuela como educador o maestro de ceremonias.
“Como profesor e investigador fue muy destacado y reconocido a nivel nacional e internacional, coordinó prácticamente todos los congresos forestales nacionales, fue un gran silvicultor, pero su amor por las plantas fue lo que trascendió en muchos libros de árboles y plantas ornamentales del trópico. Cada cosa que hacía o participaba era con pasión, o todo o nada, lo que realmente marcaba una diferencia, su generosidad era ilimitada con todas las personas que ayudaba. Dejó una huella buena, para bien de muchas personas, para la escuela, el Tec y el país”, manifestó Calvo.
Calvo lo rememora como una persona que perdió la vida haciendo lo que siempre lo caracterizó: ayudar a otros.
“Otro árbol gigante ha caído, su retumbo se escuchó fuerte y cruzó montañas, estremeció muchos corazones que lo recordarán con lágrimas y sonrisas. Su caída deja un claro en el bosque que será capturado como su mejor homenaje por sus pupilos, amigos y familiares. Hojas y flores de todos los colores y formas cobijarán los recuerdos para que nunca se borren de la memoria de todos los que te apreciamos como amigo”, concluyó el exrector.
Según se conoció este lunes, Freddy Rojas salió a eso de las 6 a. m. para emprender la búsqueda de Alberto Aguilar Araya, de 26 años y quien fue visto por última vez hace 10 días en esa región cartaginesa. En apariencia, él se fue solo a intentar localizar al joven, quien era su vecino en Tierra Blanca.
En un momento dado y al parecer debido a las complicadas condiciones climáticas del lugar, el señor cayó al guindo de 30 metros y quedó tendido en el cauce del río Reventado. Otras personas que hacían la búsqueda de Aguilar por otros sectores, llegaron al cauce y encontraron el cadáver, por lo que dieron alerta a las autoridades.
