Patricia Recio, Katherine Chaves R.. 12 junio
Los accidentes de tránsito representan la principal causa de muerte violenta en el país.
Los accidentes de tránsito representan la principal causa de muerte violenta en el país.

Los cantones de Garabito, Parrita y Osa (Puntarenas), Carrillo, en Guanacaste, y Matina, en Limón, lideran las tasas de mortalidad por accidentes de tránsito en el país.

Así se desprende de la investigación realizada por médicos de la Universidad Hispanoamericana Evaluación de la carga por mortalidad en accidentes de tránsito en Costa Rica de 1990 al 2016, en la cual se analizaron los efectos de las muertes y los traumatismos por accidentes registrados en esos 27 años.

El estudio destacó que en el caso de Garabito (que ocupa el primer lugar), se alcanzó una "mortalidad extrema", con una tasa de 38,59 muertes por cada 100.000 habitantes, mientras que la tasa en todo el país para el mismo año fue de 18,3 por cada 100.000.

El segundo cantón con mayor cantidad de muertes en carretera es Carrillo, con una tasa de 29,91, seguido de Parrita (29,31), Osa (28,43) y (27,22).

Según el informe, las tres provincias costeras donde se ubican esos cinco cantones han mantenido a lo largo del período de estudio las tasas más altas.

Para el 2016, Guanacaste alcanzó una tasa de mortalidad de 30,43 por cada 100.000 habitantes, la más alta de este quinquenio. En segundo lugar está Puntarenas, con una tasa de 28,47, y en tercer lugar Limón, con 25.,51.

De acuerdo con Yerely Carmona, doctora que lideró la investigación, las principales víctimas tienen edades entre los 15 y 29 años.

Además, calcularon los costos que representan para el país la atención de esos incidentes.

“El dato que obtuvimos es que, en esos 27 años, entre un 1,5% a un 2% del PIB fue dirigido a los accidentes de tránsito”, precisó Carmona.

Por su parte, el director de la Policía de Tránsito, Germán Marín, explicó que el hecho de que haya tasas más elevadas en las zonas fuera de la Gran Área Metropolitana radica en un tema cultural.

“En estas zonas alejadas de los centros de población hay una conducta de que sienten que están en un área protegida, que este tipo de cosas no las va a alcanzar (...) Piensan que el policía no los va a ver (...). El usuario tiende a no usar el casco, no usar el cinturón y consideran que una situación fatídica no les va a ocurrir en un trayecto corto. Tenemos que ver más bien que cuando nos confiamos es cuando se potencian los accidentes”, explicó.

Mujeres son más precavidas

La especialista señaló que el contar con mayores porcentajes de empleabilidad y, por ende, acceso a vehículos o licencias de conducir, son factores que influyen en el hecho de que la mortalidad en hombres sea mucho más elevada que en mujeres.

Según el informe, del total de 16.539 muertes por accidentes que se presentaron entre 1990 y el 2016 (ese año incluido), 13.696 eran hombres y 2.746 mujeres.

De acuerdo con el director de Tránsito, sobre ese aspecto, en efecto, influye el hecho de que hay más conductores hombres que mujeres.

Sin embargo, según dijo, desde su experiencia como oficial, ha podido identificar que las mujeres tienden a ser más prudentes al conducir.

“He visto que existe una tendencia de que la mujer maneja más despacio (...). No tiende a ser una conductora de tomar decisiones violentas, como un viraje en U o que le guste andar en piques”, afirmó.

Asimismo, Carmona señaló que el exceso de velocidad, el consumo de alcohol o drogas, así como distracciones por el uso de celular y la falta de dispositivos de seguridad, fueron las causas más comunes identificadas en este tipo de accidentes.