Florencia de San Carlos. “Escuché un estruendo. En eso, vi chispas y luces. Era el camión que traía arrastrado un carro; de repente, lo tira a un lado y se me vino encima. Pensé en quitármelo con la moto, pero lo tenía encima y salté: eso salvó mi vida. El camión pasó a uno o dos metros, no sé, muy cerca...”

Edward Josué Rojas Lara, de 22 años, describió de esa forma el drama que vivió el lunes en el centro de Florencia de San Carlos, cuando a las 6:19 p. m., se topó con un camión cargado con 243 cilindros de gas, que se quedó sin frenos .
“En el suelo escuchaba a la gente que decía: ‘Ahí debajo del camión lleva al motociclista’, pero yo estaba como congelado. No podía hablar. La gente seguía diciendo: ‘Lo mató, lo mató... le pasó por encima a la moto’. En eso, unos conocidos me vieron y me levantaron; no tenía nada. Solo el susto”, recordó Rojas, quien se dirigía a la bomba a ponerle gasolina a la moto.
Otros a salvo. A 150 metros de distancia, Bayron Artavia Vega y Óscar Arce Villalobos, ambos de 15 años, estaban sentados en un muro frente al local del Banco Nacional de Costa Rica, en el centro comercial Florencia. Ellos descansaban después de practicar con unos monociclos.
“Estábamos hablando, cuando oímos gritos y vimos gente que corría. Fue cuando vimos el camión en dos llantas que venía hacia donde nosotros. Nos tiramos hacia atrás (al corredor del banco) y salimos corriendo”, relató Artavia.
Estos dos muchachos también salvaron su vida, pues el camión se volcó después de chocar contra el muro donde estaban ellos.
Igualmente ileso salió Erick Castro Robles, quien parqueó su carro en el centro comercial para ir al cajero automático del banco. Su auto, un Nissan, quedó totalmente destruido pues el camión le pasó por encima. Tampoco sufrió lesiones Christian Campos Cortés, conductor de otro Nissan; este fue el auto que el motociclista vio que estaba siendo arrastrado por el camión.

José David Quesada Ramírez, de 21 años y quien viajaba como acompañante en el camión, fue otro más de quienes se libraron de la muerte.
Aunque este joven declinó hablar con La Nación , sí contó a las autoridades que el vehículo se quedó sin frenos unos 700 metros antes de llegar al centro de Florencia. También narró que, en el trayecto, el conductor del camión, Arnoldo Jesús Madrigal Carranza, de 37 años, evadió al menos seis carros. Lidieth Ramírez, madre de Quesada, relató que, según el testimonio de su hijo, este se salvó porque Madrigal, el chofer, le dijo que saltara del camión.
Víctima mortal. Arnoldo Madrigal, quien llevaba tres años de laborar para la empresa Gas Zeta, propietaria del camión, murió al quedar prensado por el mismo vehículo. Era casado, padre de dos hijos y vivía en San Isidro de Peñas Blancas de San Ramón.
Juan Carlos Corella, de la Policía del Tránsito, afirmó que el camión contaba con la revisión técnica y el permiso para transportar materiales peligrosos.
Por su parte, Héctor Chaves, director del Cuerpo de Bomberos, dijo que este accidente vuelve a alertar sobre las debilidades en el transporte de cilindros de gas. “Prácticamente, los hacen tirados, unos encima de otros. No son anclados. Hemos apelado a que se emita un reglamento, pero seguimos esperando”, dijo.
Agregó que en este percance se dio escape de gas en uno de los 243 cilindros. “Por fortuna, no hubo fuego, porque si no, el asunto se complica”, concluyó.