Ingredientes
4 kilos de maíz pujagua
3 tapas de dulce de caña
4 kilos de azúcar corriente
¼ kilo de jengibre
Agua la necesaria
Preparación
Primer día:
En una tazón, remoje el maíz con agua de un día para otro.
Segundo día:
Con un colador, elimine el agua.
Muela el maíz alternando con chorritos pequeños de agua hasta obtener una masa blanda y muy fina.
Con la ayuda de una tela fina o manta, cuele la masa alternando chorritos de agua hasta eliminar los residuos gruesos del maíz. Reserve el líquido lechoso y elimine la cascarilla en la manta.
En una olla grande, cocine a fuego alto el líquido reservado mientras mueve constantemente con un cucharón de madera. Simultáneamente agregue las tapas de dulce para que se derritan.
Cuando alcance su punto máximo de ebullición, se notará que conforme se va moviendo la masa esta va a ir espesando y se irá formando una capa gruesa en la parte superior, es ahí cuando el movimiento de la masa debe disminuir y el calor del fuego también.
Cuando la capa abarque la totalidad del diámetro de la olla, no se debe mover más. Deje enfriar y reserve hasta el siguiente día.
Tercer día:
Con el mismo colador de tela, cuele la masa alternando con chorritos de agua. Reserve el líquido bien tapado.
Cuarto día:
Mezcle el líquido fermentado con la cuchara de madera y endulce con el azúcar.
Agregue el jengibre licuado con un poquito de agua y colado, si está muy espesa se le puede agregar más agua.
Sirva y disfrute.