
Kon-Krin es una marca de helados de una pequeña empresa costarricense que, como muchos valientes emprendimientos, nació en épocas de pandemia. Todo inició con el encierro de la Semana Santa de 2020, fue en esos días libres cuando Jéssica García encontró en la cocina una pasatiempo que la relajaba y distraía. Preparó una docena de helados de coco, inspirándose en la receta de su abuelita.
Fue su suegro, quien al probarlos dice la frase mágica: “deberías venderlos”. Esas palabras encendieron la motivación de Jessica, quién hizo una docena más y los vendió entre sus vecinos.
Los comentarios de los primeros clientes fueron alentadores, así que esta joven emprendedora se sentó junto a su esposo a hacer números y vieron que la venta de helados podría ser una buena oportunidad para redondear ingresos, ante su situación de jornada reducida por la emergencia sanitaria.
“Vimos que el helado tenía una gran aceptación, todos los fines de semana nos quedamos sin helados, queríamos que más gente los probara pero nos sabíamos bien cómo comercializarlos. Llenábamos hieleras y los íbamos a vender a la feria del agricultor, hasta que un día vimos un carrito móvil en venta y era perfecto para los helados Kon-Krin, incluso tenía los colores de la marca”, recuerda la empresaria y diseñadora de profesión.
Con la compra de la móvil, se presentaron nuevas necesidades: el certificado de manipulación de alimentos, permisos sanitarios y de funcionamiento y un local para producir a mayor escala los helados. Así fue como nació la heladería en el centro Cartago, la inauguración fue el 1º diciembre del 2020. Recientemente, la empresa familiar se certificó como una PYME (pequeña y mediana empresa) costarricense, que da trabajo a cinco personas.
El secreto detrás del sabor

El nombre Kon-Krin nace para buscar un sonido único, pegajoso y fácil de pronunciar. El “Kon” viene de la característica que hace únicos estos helados: que todos llevan leche condensada y eso hace que en el primer mordisco enamore el paladar. El “Krin” surgió de la pronunciación de la palabra ingresa “cream”, y se asocia a la característica cremosa de los helados.
La mezcla base es una herencia de la receta tradicional de los helados que me hacía la abuelita de Jessica, de ahí salió el helado de coco que fue el primero en venderse.
Sin embargo, los clientes empezaron a preguntar por más sabores y eso llevó a una exploración gastronómica que resultó en helados de galleta de chocolate, fresa con natilla, maní, guanábana, chicle mora en leche y piña colada. A ellos se les suman el sabor del mes, por ejemplo: sandía enamora en febrero, mango cele con sal en marzo, naranja embrujada en octubre y helado de rompope en diciembre.
¿Desea recibir sus helados Kon-Krin en casa? Pueden hacer sus pedidos según las diferentes rutas de distribución en la GAM para todos los domingos. Los pedidos se realizan al WhatsApp 7107-0099.
En la heladería se pueden encontrar los helados artesanales de palito en sus diferentes sabores, y también productos como el Cake Krin (queque helado), milk shakes, café frío con helado Kon-Krin o el Churchill cake (queque húmedo con sabor a churchill y una bolita de helado Kon-Krin con leche condensada). Además hay bebidas calientes como el café, capuccino, mokaccino o chocolate y diferentes pancitos para acompañar.
La heladería Kon-Krin está ubicada en Cartago centro, 75 m norte de los Tribunales de Justicia. Adicional, puede encontrar los helados Kon-Krin en los diversos puntos de distribución entre los que están cafeterías, restaurantes, comercios y residencias. Puede consultar la lista de socios distribuidores en las redes sociales Kon-Krin: @HeladosKonKrin en Facebook e Instagram.
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