Comida enlatada

Fue alrededor de 1795 cuando se empezó en Francia a colocar los alimentos en un tarro de cristal cerrado herméticamente y a hervirlos durante un cierto período. De esta manera, tal y como descubriría Pasteur en 1860, se mataban los microorganismos, tras lo que la comida se conservaba en perfecto estado y con todo su sabor.

Seguramente todos, o casi todos, hemos tenido en nuestras manos un alimento enlatado como el atún, uno de los populares, pero ¿sabía que hace mucho tiempo consumir comida enlatada era un símbolo de estatus alto?

Desde hace varios siglos la gente ha tratado de preservar la comida de muchas maneras para conservarla por más tiempo, esto con el fin de crear reservas en situaciones de escasez o para los suministros alimenticios de los ejércitos.

Pero fue hasta 1810 que el francés Nicolás Appert desarrolló un sistema de alimentos al vacío dentro de envases de cristal. La idea era muy buena, pero la transportación y manejo de estos envases dejaba muchas perdidas dado que se rompían con facilidad. Así que al poco tiempo esos envases de cristal fueron sustituidos por botes de hierro forjado. Esta idea del enlatado la patentó el británico Peter Durand en 1810 y aunque conservar la comida en latas de hierro era mejor idea que envasarla en cristal, el proceso de envasado era muy tardado, pues cada lata se hacía a mano, esto hacía que el precio de la comida enlatada fuera muy alto, es por eso que se convirtió un símbolo de estatus pues solo los de clase alta podían pagar esos precios.

Durante el siglo XIX y después de varias perfecciones al enlatado, la popularidad de estos productos se hizo cada vez más presente debido a que las guerras de esa época desataron una gran demanda de alimentos enlatados, pues todos los ejércitos necesitaban cada vez más cantidades de alimentos en conserva; como consecuencia las empresas pudieron fabricar enlatados en grandes cantidades con lo cual se abarató su precio y pudo estar al alcance de las clases pobres.

Hoy en día los alimentos enlatados están al alcance de la mayoría y la variedad de marcas y tipos de alimentos que se pueden envasar son abundantes, además que casi en su totalidad tienen un sistema abre fácil por lo que ya casi no es necesario el abre latas.