
1 . Defina la forma en que anotará el presupuesto. Algunas familias utilizan un cuaderno para llevar sus cuentas; otras, en cambio, usan hojas de cálculo electrónicas o aplicaciones móviles.
2. Divida el documento en dos partes: ingresos y gastos. Es importante tener claro la diferencia de ambos rubros.
3. Calcule los ingresos mensuales. Sume el dinero que reciben todos los miembros de su familia. ¿El monto no es fijo? Estime una cantidad promedio.

4. Identifique sus gastos fijos. Anote los pagos mensuales que no se pueden posponer, como la vivienda (alquiler o préstamo bancario), la alimentación, los servicios públicos y el transporte (autobuses, taxis, gasolina o préstamo del carro), entre otros.
5. Asigne una cantidad para gastos variables. Son rubros que cambian según el mes, como los cumpleaños, los regalos de navidad o los viajes de vacaciones.
6. Considere un monto para gastos extraordinarios. Este dinero se utilizará para pagar cualquier imprevisto, como el arreglo del vehículo o una emergencia médica.

7. Defina un ahorro mensual ordinario enfocado para proyectos futuros de la familia.
8. Saque cuentas. Sume el total de los gastos y del ahorro mensual. Reste el monto de su ingreso mensual. Si no sale ‘tablas’, deberá restringir los gastos no prioritarias.
9. Revise el presupuesto. Los gastos cambian con el tiempo. Es importante revisar el presupuesto, como mínimo, cada año. Algunos rubros se pagan una sola vez, como el costo de amueblar la casa. Otros se mantienen fijos durante varios años, como la educación de los hijos, la alimentación, gasolina, etc.