Vida

Abril Gordienko reprocha el machismo en las familias ticas en su primera novela

Es una novela psicológica que narra la historia de tres generaciones de una familia costarricense, entre finales del siglo XX y principios del siglo XXI.

A Abril Gordienko la pasión por escribir le llegó a los 5 años y nunca se fue. Abogada, columnista de opinión, profesora y activista cívica, esta costarricense concreto un sueño muy suyo: publicar su primera novela; Negra noche en blanco.

Es una novela psicológica que narra la historia de tres generaciones de una familia costarricense, entre finales del siglo XX y principios del siglo XXI.

En 300 páginas, Gordienko describe a una familia patriarcal que arrastra un legado de violencia de una generación a otra, hasta que uno de sus miembros decide romper con ese legado, con valentía, dolor y sacrificio.

Reconstruir las emociones de sus personajes es casi una excusa para entretejer una crítica a la sociedad machista, cruel y hermética de aquellos años.

Le tomó cerca de dos años escribir la novela. Estudió mucho de psicología y psiquiatría, indagando sobre trastornos de personalidad y ciclos de violencia intrafamiliar. Además, indagó sobre los usos y costumbres de la Costa Rica de aquel entonces.

Abril conversó con Perfil sobre su primera publicación. El jueves 14 de julio, a partir de las 7 p. m. habrá un conversatorio entre la autora y Anacristina Rossi en la Librería Internacional de Multiplaza Escazú.

Perfil: ¿Qué la motivó a escribir Negra noche en blanco?

Abril: El principal motivo es que siempre he querido escribir, es una pasión que llevo dentro. Había hecho intentos de escribir relatos cortos. Uno ganó una mención honorífica en el 2009.

Tenía esa necesidad de escribir, pero no contaba con el tiempo pues implica una dedicación enorme. Esta novela nació de un cuento corto.

P: ¿Tiene algo autobiográfico esta novela?

A: Mi papá murió en el 2005. Yo terminé la novela varios años después. Tuve que postergar el duelo por muchas razones. De alguna manera no había cerrado. Toda la parte de la novela que habla de la narración de la noche, del miedo a la muerte y toda la parte de lo que implica una enfermedad, sí son un poco evocaciones de mi propia experiencia de estar tan cerca de la muerte y de lo que puede sentir un enfermo y quienes están a su alrededor. La atmósfera de la noche y el dolor físico y emocional...Con la gran diferencia, claro está, que mi relación con mi papá fue muy amorosa y estrecha.

Yo conozco a alguien que se asemeja a cada uno de los personajes. A lo largo de la vida fui tomando retazos de historias.

P: ¿Cuál es la principal crítica que tiene la novela?

A: La principal crítica es al patriarcado. A una sociedad machista donde la rigidez era tal, que permitía - o permite todavía hoy- grados de violencia contra los más vulnerables de una familia. En general, nos enteramos más de casos de mujeres agredidas, pero como bien lo dice Anacristina Rossi en la contraportada de la novela; el patriarcado también daña a los hombres, quienes construyen su identidad a partir de la figura masculina del padre principalmente. Mucho más a menudo de lo que como sociedad queremos reconocer, el padre puede ser violento.

P: Podemos percibir incluso una evolución en los personajes femeninos, que tiene que ver con su edad, educación y época de crianza...

En los personajes femeninos trabajé mucho una evolución de las tres esposas, de tres generaciones. Evolucionan de la sumisión total, en la que ni siquiera se cuestiona la autoridad del hombre y su violencia... El personaje de Mireya es humilde, con poca formación y se siente condenada a aceptar ese destino y no lo cuestiona.

La segunda mujer es más educada y tiene su propio patrimonio. Podría haberse divorciado y roto con la violencia, pero no lo hace porque la sociedad no les da a las mujeres recursos emocionales ni sociales para romper con eso. El divorcio era mal visto y era normal aguantar para luchar por sus hijos. Natalia es la mujer de la última generación, en sus 40, es mucho más independiente y se valora lo suficiente para no dejarse envolver en el círculo (de violencia).

La crítica se dirige a la sociedad patriarcal, pero los protagonistas son hombres. ¿Cómo logra balancear el relato en ese sentido?

Yo siempre he sido una mujer de personalidad fuerte y en mi casa el ejemplo que tuve fue mi mamá; una mujer profesional a quien mi papá siempre respetó y admiró mucho. En mi casa mi desarrollo profesional se promovió como el de mi hermano.

Sin embargo, es curioso porque tomé conciencia del tema de género hace relativamente pocos años; quizá unos 15 años de que realmente me comenzó a apasionar el tema de la igualdad de género y la importancia de promover a las mujeres en una sociedad para que sea más justa.

En la novela, las protagonistas no son las mujeres. Hice un gran esfuerzo por impersonar hombres. Toda personalidad masculina tiene su contraparte femenina. En una sociedad patriarcal en la que los niños construyen su identidad con base en papás a veces ausentes o violentos, los daña. El papel de la contraparte femenina puede hacer una diferencia enorme.

P: Existe también cierto grado de crítica hacia el materialismo y al consumismo...

A: Me metí mucho en esa parte porque para construir la personalidad de uno de los personajes, Raimundo, era importante describir con detalle los rituales y bienes de consumo que caracterizan a la burguesía costarricense. Construye su identidad basado en la acumulación de bienes.

La crítica es hacia el consumismo en tanto sea irracional y se utilice como fuente de seguridad e identidad.

P: ¿Cómo fue el reto de retratar a la sociedad costarricense de aquella época?

A: Un amigo que ya ronda los 70 años y que asiste regularmente a una tertulia en el barrio La Dolorosa (donde se desarrolla gran parte de la novela), me dijo que leyó a los asistentes a la tertulia algunos fragmentos del libro que describen ese barrio y su vida. Varios se sorprendieron de lo acertado del relato pues correspondía con la realidad que ellos vivieron.

Recurrí a anécdotas de mi familia y a varios libros sobre anécdotas y memorias de los años 30 y 40. Investigué mucho en Internet.

P: Tengo entendido que el gusto por la literatura siempre estuvo en su familia...

En mi caso, siempre tuve un ambiente de lectura muy fuerte en casa. Mi mamá es filóloga y filósofa. Papá era médico, peor un gran lector que además amaba la historia. Crecí rodeada de muchos libros. Me gustaba leer y sobre todo escribir. Tuve varios intentos de escribir una novela, pero no les di continuidad.

P: ¿Seguirá escribiendo?

A: Escribir no es una tarea fácil y ahora estoy en un momento de mi vida en el que trabajo en varios proyectos que no tienen que ver con literatura. Quiero seguir. Tengo varias ideas ya bastante formadas, que desearía que en el plazo de un año tomen forma para arrancar con la escritura. Una vez que comienzo es como abrir las exclusas de una represa y hago brotar un montón de ideas.

P: ¿Dónde se consigue Negra noche en blanco?

A: En Librería Internacional, Librería Lehmann, Librería de la UCR, Librería Francesa, El Olmo, Búholica y en los Automercados.

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