Perfiles

Cataploom: Cinco años de vida sana a través de la web

Catalina Vargas inició un blog para contar sus experiencia, las de una periodista y nutricionista, en la búsqueda de un estilo de vida saludable. El espacio que en un inicio empezó a ser seguido por amigos, familiares y conocidos fue ganando audiencia y, cinco años después, es una parte de su identidad. Por eso no es raro verla con una cámara en el cuello, tomando fotos o colgando momentos en las redes sociales.

Catalina Vargas inició un blog para contar sus experiencia, las de una periodista y nutricionista, en la búsqueda de un estilo de vida saludable. El espacio que en un inicio empezó a ser seguido por amigos, familiares y conocidos fue ganando audiencia y, cinco años después, es una parte de su identidad. Por eso no es raro verla con una cámara en el cuello, tomando fotos o colgando momentos en las redes sociales.

La que se ve al otro lado del lente y la pantalla es Cataploom, nombre que le ha dado a su página web y redes sociales. Con más de treinta mil seguidores en Facebook y seis mil en Instagram, la nutricionista holística y coach de salud femenina se ha convertido es una de las principales referencias del país en lo que a alimentación y bienestar se refiere.

En su blog no hay fórmulas mágicas, alimentos milagrosos para bajar de peso o la ansiosa búsqueda de un ideal de belleza. Para ella, la salud es personal y se refleja en comida natural que le da al cuerpo más vitalidad. De este, y otros temas, habló Cataploom con la revista Perfil, poco después de celebrar un lustro de la existencia de su espacio en la red.

Perfil: ¿Cuál es su definición de "vivir saludable"?

Cataploom: Mi mensaje es claro y es una de las cosas por las que a mucha gente no le gusta tanto seguirme: yo no puedo empezar una alimentación o un ejercicio si no estoy bien, como persona, como mujer.

Las mujeres solemos tener demasiados rollos, inseguridades y miedos. Pasamos pensando y sintiendo tantas cosa negativas todos los días que cuando llego a hacer una dieta o plan de ejercicio no lo puedo seguir, no puedo ver constancia ni resultados porque por dentro estoy mal.

La nutrición no es estar delgada, con una cintura pequeña o tener cuadritos. Si yo todos los días me siento fea, tonta o no me gusta lo que hago, cuando llego a comer no absorvo bien los nutrientes. Entonces, el cuerpo busca lo opuesto, volver a "la normalidad": fumar, las gaseosas, productos empacados, etc.

P: ¿Por qué decidió dedicarse a la salud femenina?

Creo que hay que especializarse porque, aunque todos somos diferentes y como nutricionista, debo tener conocimiento de todas las edades, cuando empecé a recibir clientes tuve pacientes en la menopausia. Me di cuenta que en la U nunca estudié ese tema: vi niñas, adolescentes y adultas. Se cree que la mujer es la misma desde los 20 hasta que muere, lo único que cambia es si tenés bebé con el embarazo y la lactancia.

Noté que había un hueco muy grande, pero no podía dejar a las que me leían más de 20 o de 30 años. Fue entonces cuando encontré una escuela en los Estados Unidos que certifica en línea sobre salud femenina. Caí en cuenta que hay un mundo inmenso que son las hormonas: hacen que nos crezcan los órganos sexuales, las que nos preparan para el embarazo, para la menopausia ya que a lo largo del mes nos hacen cambiar.

P: ¿Cuáles son los alimentos que las mujeres deberíamos comer más para tener una vida más saludable?

C: Hay tres: uno, proteína pues las mujeres no consumimos suficiente. Necesitamos la proteíans para fortalecer los músculos porque cuando vamos avanzando en edad muchos de los problemas de osteoporosis, quebraduras y demás se deben a que no contamos con suficiente masa muscular para proteger los huesos. No se trata solamente de consumir calcio o suplementar, también es importante la proteína, el colágeno. No es que necesite un polvo sino consumir huevos, más granos, etc.

El segundo son las hojas verdes, especialmente en casos de desequilibrio hormonal. Las hojas verdes le ayudan al hígado a eliminar el exceso de estrógeno, además de oxigenar la sangre. Finalmente, las grasas. Debido a la historia de las dietas, las grasas se han visto como las culpables y les tenemos mucho miedo. Y aunque sepamos ahora cuales son las grasas buenas, las mujeres les tienen miedo. Muchas se asustan cuando yo sugiera consumir una cucharada de mantequilla de maní o grasa, no una cucharadita.

P: ¿Y qué tanto se relaciona lo que comemos con nuestras hormonas?

C: Somos lo que comemos y yo decido que soy: si un alimento es pesado y grasoso, asi me voy a sentir. Igual con buena comida. Al final yo vivo de acuerdo a lo que como, así decido la facilidad con la que una enfermedad pude vivir en mi cuerpo y así decido combatirla y prevenirla. Si me alimento de una manera saludable y natural -que al final de cuentas lo saludable es lo natural- empiezo a pensar mejor, me siento mejor.

P: En lo que a alimentación se refiere, ¿qué es lo natural?

C: Esto se define en comparación: entre dos paquetes de galletas: ¿cual se parece más a su estado natural? ¿El que tiene avena refinada con con azúcar o uno que tiene avena integral y azúcar de caña? Pues el segundo.

Y si hablamos de alimentos, también hay comparación: ¿una lechuga inmensa y una orgánica chiquitica? La segunda se aproxima más a lo natural, pues no tiene tantos agroquímicos o fertilizantes. Eso es lo natural. Lo más simple, lo que no tenga más de ingrediente. Y eso debemos buscar, más alimentos y menos productos.

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