Mónica Morales. 23 julio

Esta costarricense de 32 años decidió convertirse en modelo bajo sus propios términos. No se guió por lo que dictaba la industria de la moda, sino por lo que dictaba su corazón. Se enfocó en reflejar bienestar, salud y ejercicio. Fue así, tomando el camino difícil, que se abrió paso en grandes ciudades y conquistó conocidas marcas como Adidas y Nike.

Con el mismo enfoque que la hizo crecer, hoy Carolina Coto Segnini tiene su propia fundación para apoyar la educación y la investigación sobre el bienestar individual y colectivo.

Certificada en yoga y entrenamiento funcional, apasionada del deporte (ha hecho gimnasia, boxeo, kickboxing, porrismo, entre otras), Carolina es un reflejo de balance, donde cuerpo y mente se unen en armonía para que todo lo demás fluya.

Su educación en salud mental la motivó a ser voluntaria durante la actual pandemia en su lugar de residencia: Nueva York, uno de los más letales epicentros del virus.

Días más tarde, nos dimos cuenta de que estaba en Costa Rica, buscando la tranquilidad interior de la manera que más lo disfruta: en contacto con la naturaleza de su país. Aprovechamos para reunir un equipo de lujo y hacer una producción en Dominical y, de paso, contagiarnos de la paz que transmite Carolina; una paz muy necesaria para sobrellevar estos días de crisis.

¿Cuál es su formación académica?

En el colegio me gustó mucho la filosofía y psicología. Al entrar a la universidad estudié Psicología por un tiempo y después cambié a Negocios. Llevé un programa de desarrollo y economía en la Escuela de Economía de Londres y certificaciones en Social Emotional Learning (SEL), yoga y entrenamiento funcional. Me gusta muchísimo aprender e investigar. Soy de la creencia de que nunca se debe dejar de estudiar.

¿Qué aspectos de su personalidad hicieron que se inclinara hacia el modelaje y la actuación?

Inicialmente fue mi timidez. Inicié modelando a los 9 años en un catálogo para La Nación. Me parecía fascinante expresarse usando el lenguaje corporal. Una vez que se me quitó el miedo, despertó un carisma que me motivó a usarlo como un vehículo de fortalecimiento y liderazgo.

¿Cómo fue su experiencia viviendo en Londres?

Maravillosa, con retos, personales y profesionales, y es por eso que tuve un gran crecimiento en mi carrera. No fue una movida planeada, fue un trabajo como spokesmodel de la campana “Buy a Lady a Drink” con water.org y Stella Artois.

Iba por tres días y decidí quedarme 2 años. Tuve que tomar decisiones muy concretas en ese momento que impulsaron oportunidades que jamás imaginaría. Me encariñé con la cultura rápidamente y logré seis portadas de revistas internacionales, tres de las campanas más importantes en mi carrera, incluyendo Nike y Adidas.

“Mi trabajo consiste en educarme y en educar, siendo agente de cambio. He creado programas en W4C (Wellness for Change) con implementación en el sector público y privado. Se extiende de mi experiencia personal a la experiencia social”.

¿Qué significa para usted el deporte?

Es una forma de conexión que provee diversión, enfoque y fuerza para enfrentar la vida de una forma positiva y con amor propio. Ha sido mi gran aliado desde niña.

Me diagnosticaron asma en la escuela y recuerdo que una tarde después de clases me sentía muy enojada porque no podía terminar la milla al tiempo requerido. Me quedé practicando por horas, corría y corría; hice eso por muchos días. Me negué a creer que tenía una limitación y lo vi como una oportunidad de superación y como un reto. Nunca se me va olvidar el día que logre la meta: mientras corría, lloraba. Ese día aprendí el poder de la mente.

¿Cómo inició con la gimnasia olímpica?

Inicié en la escuela, ingresé al club y me gustó tanto que lo practiqué también afuera de la escuela y durante el colegio; era complementario al porrismo. Nuestra escuela era muy competitiva, entonces me inculcó esos valores de poner horas extra.

¿Qué la movió hacia las artes marciales?

Honestamente, recuerdo una noche: tenía como 15 años, eran como las 8:00 p. m. e iba caminando a tomar el bus para ir a la casa de una amiga. En cuestión de momentos, un tipo pasó y me pegó una nalgada. Me asusté y enojé, me quité el zapato y se lo tiré de forma muy instintiva, pero me dio una gran frustración. Sentí un fuego, como un empoderamiento en defenderme, y empecé practicando Muay Thai.

Con mi background deportivo se me hizo bastante fácil y me enamoré de las artes marciales. Continúe durante toda mi adolescencia, universidad y hasta el día de hoy. Practiqué kickboxing y boxeo por más de 15 años.

Ahora entiendo las herramientas mentales que me entregaron: disciplina, constancia, enfoque, fortaleza, no rendirme sin importar qué estuviera pasando y seguir adelante.

Ahora, ¿qué disciplinas deportivas realiza?

Practico varios deportes para complementar y con el fin de encontrar un balance.

Soy certificada en yoga y entrenamiento funcional, dos disciplinas continuas en mi práctica. Además, practico artes marciales, corro y me gusta probar nuevas disciplinas como danza y cultura del movimiento.

¿Cómo se involucró en la práctica de yoga?

Fue durante mi adolescencia. Mis padres se divorciaron y recuerdo que me daba mucho dolor de colon. Cuando fui al doctor, me cambió la dieta, pero no me dio el origen del problema. Conocí a uno de mis grandes hermanos y profesores, Juan Pablo Barahona, quien me introdujo al yoga, la respiración consciente, la meditación y el poder de nuestras emociones y la relación con nuestros órganos.

Me cambió la vida completamente, la meditación me enseñó a escuchar mi intuición y, en ella, respuestas que únicamente yo poseo. El asana (los movimientos físicos del yoga), una práctica de sanación interna, se convirtió en una filosofía de vida.

¿Cómo es su alimentación?

Fui vegana por dos años cuando viví en Boston; sin embargo, ahora soy vegetariana. No he comido carne roja en los últimos 10 años. Elegí hacerme vegetariana cuando salí de mi país, hace 10 u 11 años; la calidad de las carnes no era la misma que en Costa Rica.

He practicado alimentación consciente desde que inicié con el yoga y meditación en mi adolescencia, y esto incluye un proceso de desintoxicación y ayuno que me hicieron muy sensible a los alimentos.

¿Qué opinión tiene de los concursos de belleza?

Son un medio para conocer culturas alrededor del mundo, de conocer otros países y de representar al país de origen desde una perspectiva integral.

¿Qué aprendió de haber participado en varios de estos concursos?

Representé a Costa Rica en Miss International Beauty Queen 2009 en China; fue una experiencia transformadora. Conocer una cultura tan diferente, chicas de todo el mundo, y viajar en Asia fue muy enriquecedor. A pesar de que no gané el concurso aprendí a no tener expectativas, dejar ir y adaptarse según las circunstancias; a fluir con las oportunidades.

En el viaje de vuelta a Costa Rica me quedé en Miami visitando agencias de modelaje y fue allí cuando firmé mi primer contrato internacional con Elite Model Management, mi actual agencia. Este viaje me dio esa oportunidad. Aprendí a identificar oportunidades en escenarios retadores.

¿Qué significa para una modelo ser la portada de reconocidas revistas?

Crecí viendo a modelos como Gisele Bundchen, Alessandra Ambrosio, Coco Rocha; chicas que salen en portadas de las revistas más importantes del mundo.

Cuando yo entré en la industria fue al firmar mi primer contrato con Elite hace más de 10 años. La industria era muy rígida en mantener medidas estrictas y una serie de protocolos que en algún momento interfirieron con mi amor al deporte. Fue en ese momento cuando decidí convertirme en pionera del modelaje bajo mis propios términos, aunque eso me costara más. No renuncié a mi estilo de vida, ya que mi misión era y sigue siendo inspirar un estilo de vida saludable.

Mi primer portada internacional fue Runners World. Fue increíble porque a partir de ese momento entendí que ser pionera no iba ser el camino más trazado, pero sí el más reconfortante.

Bajo su visión de bienestar y salud, ha sido protagonista en las portadas de revistas como Health & Fitness Magazine y Runners World

¿Por qué se mudó a Nueva York?

Estaba viviendo en Londres y, al visitar a mi madre en Nueva York, firmé un contrato con una agencia que me invitó a mudarme y trabajar en la ciudad. Probé una temporada y el hecho de tener familia viviendo cerca me motivó a quedarme más tiempo.

Es una ciudad energizante en donde hoy tengo mi vida, mis mejores amigos, mis restaurantes y estudios favoritos. Un lugar donde se reúne gente de todo el mundo a conversar de los temas más relevantes.

¿Cómo es su día a día en la Gran Manzana?

Son días agendados entre las agencias y mis entrenamientos. Contienen castings, fittings con diseñadores o bien photoshoots o grabaciones según la temporada y las reuniones con mi equipo de trabajo en Wellness 4 Change.

¿Cada cuánto visita Costa Rica?

Cuando el trabajo me lo permite. Me hace falta el contacto con la naturaleza. No es tan seguido como me gustaría, pero cuando tengo el espacio, lo aprovecho.

¿Qué es lo mejor de ser tica?

Me gusta cuando la gente en Nueva York me pregunta de dónde soy y reaccionan con sorpresa. Se emocionan y sonríen. Me siento orgullosa de mis raíces y de la reacción que eso provoca.

¿En qué consiste su organización Wellness 4 Change?

Wellness 4 Change (W4C) es una organización que apoya la educación y la investigación del bienestar individual, colectivo y sistemático. El bienestar está presente en nuestro ambiente, intelecto, cambio social, físico, ocupacional, espiritual y emocional.

La motivación de fundar W4C se dio viviendo en Nueva York, donde observé que el acceso de servicios para el bienestar individual estaba centralizado en un sector de la población de alto nivel socioeconómico, cuando el bienestar debe ser de acceso para todos y estar incluido en nuestro sistema educativo.

¿Qué implica ser embajadora de la marca país Esencial Costa Rica?

Los embajadores de la Marca País son personas destacadas en diferentes áreas. Para mí es un gran orgullo y responsabilidad. Me siento agradecida por ser reconocida en una industria muy competitiva y llevar el mensaje, fuera de nuestras fronteras, de que Costa Rica es tierra de gente talentosa.

¿Cuáles diferencias hay entre la Caro de hoy en día y la Caro de hace 10 años?

Hace 10 años estaba viviendo en Miami, descubriendo el teje y maneje de la industria del modelaje en Estados Unidos. Estaba haciendo muchas cosas: estudiando, trabajando, emprendiendo, entrenando; pasaba muy ocupada. Ahora estoy más enfocada y determinada gracias a la experiencia que he tenido.

¿Qué proyectos personales tiene en la mira?

Actuaré en un cortometraje que estoy produciendo con mi hermana Fiorella Coto, quien es directora de cine y vive en Madrid. Grabamos la primera parte en Nueva York. Trabajar con ella me emociona sobremanera. Teníamos planeado filmar en España durante esta primavera, sin embargo, por el COVID-19, la logística cambió. Seguimos trabajando y adaptándonos a las condiciones en tiempos de pandemia.

¿Qué la hace feliz?

Me hacen feliz las experiencias, mi familia, mi crecimiento personal y aprovechar esos momentos de compartir con mis seres queridos.

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Créditos

Styling: Lara Luz, tel. 8911-9195, Instagram: @amehnamy

Fotógrafo: Josué Solano, hi.benturer@gmail.com, tel. 8575-1193, Instagram: @benturer

Asistente de cámara: Jesús Acevedo Aguilar, tel. 6046-2425, Instagram: @acvdjsus

Retocador: Andrea Villa,Instagram: @digitalarea

Maquillaje y peinado: Miguel Cascante, tel. 8888-7943, Instagram: @miguel.cascante

Locación: Imiloa Institute, Instagram @imiloainstitute

Modelo y co-producción: Carolina Coto Segnini, info@carolinacoto.com, Instagram: @carolinacoto @wellnessforchange, www.carolinacoto.com

Co-producción: Alexa Rodríguez

Diseño: Augusto Ramírez

Referencias

Vestidos, zapatos y diadema: Montserrat Dibango, Instagra @montserratdibango

Vestidos de baño: Aurinko, Instagram @aurinkocr

Pantalón y top: Fibras Orgánicas, Instagram @fibrasorganicas