GDA . 16 abril

Cuando Charles Goodyear en 1853 patentó el proceso de vulcanización del caucho, literalmente dio el primer paso de uno de los clásicos contemporáneos: la zapatilla de lona.

La idea de Goodyear moldeó la goma para unirla con una gran variedad de materiales. Por esa época en Inglaterra, la New Liverpool Rubber Company desarrolló un zapato con una parte superior de lona de algodón y suelas de goma. Se les conoció como sandshoes (zapatos de arena), porque los llevaba la clase trabajadora cuando visitaban la playa. Como su manufactura era barata, duraban muy poco y desarrollaron un modelo que unió con más firmeza la lona y la goma.

Los zapatos de nuevo estilo se llamaron plimsoll (la banda horizontal coloreada que une la parte superior a la suela se asemeja a la línea Plimsoll en el casco de un barco). Siguieron utilizándose en las actividades marinas, fueron descubiertos por los aristócratas para jugar cróquet. Pronto se salieron de las canchas.

Fueron los primeros zapatos deportivos en pasar a la moda: era de buen ver calzarlos los fines de semana y combinarlos con las chaquetas y pantalones ligeros. A finales del siglo XIX, en Estados Unidos la US Rubber Company produjo zapatos con suela de goma. En 1916, la US Rubber Company y Goodyear produjeron zapatos con suela de lona, que presentaron con el nombre comercial Keds.

Aunque existe la leyenda de que la palabra sneakers (como se llama a las zapatillas deportivas en inglés) fue ocurrencia del publicista Henry Nelson McKinne. Las llamó así por el silencio de su caminar, pero en la jerga criminal llamaban así a los ladrones que usaban zapatos de goma.

El calzado deportivo alcanzó su primer paso icónico en 1917, cuando Converse presentó el modelo All Star: los primeros zapatos de caña alta del mundo, al prolongar la lona hasta el tobillo para brindar el soporte de una bota. La estrella del baloncesto de los años 20 Chuck Taylor realizó cambios al modelo de las Converse. El diseño se mantiene inalterable. Como ocurrió con los jeans , a principios de la década de 1950, los jóvenes integraron a sus guardarropas la comodidad y la antiformalidad de las zapatillas de lona. Eran informales, económicas y no necesitaban mantenimiento. Marlon Brando, James Dean y Marilyn Monroe los calzaban.

En la década de los 70, las zapatillas Converse o Keds, indistintamente, fueron adoptadas por bandas punk como Sex Pistols y The Ramones. Cuando le preguntaron a Tommy Ramone, baterista de The Ramones, quién era Chuck Taylor, respondió: “Quizás era un entrenador de baloncesto o algo así. No sé. Hizo zapatos baratos”. El diseño ha sido reinterpretado por creadores como Comme des Garçons, Givenchy y Maison Margiela.