Gracias a Dios no soy Jennifer Lawrence ni estoy cerca, nada cerca, de serlo. La diferencia está en que a ella le roban unas fotos, yo se las regalo; ella es famosa, a mí me conoce mi mamá; ella es guapísima, yo soy yo. Es lo que hay.
Gracias a Dios no soy Jennifer Lawrence ni estoy cerca, nada cerca, de serlo. La diferencia está en que a ella le roban unas fotos, yo se las regalo; ella es famosa, a mí me conoce mi mamá; ella es guapísima, yo soy yo. Es lo que hay.
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