
La sequedad vaginal, la disminución del deseo sexual, el dolor al momento de la penetración, el vaginismo y la dificultad para lograr el orgasmo: estas son las principales causas por las que más del 56% de las mujeres mayores de 40 años sufren disfunción sexual.
En el estudio, en el que participaron 7.243 mujeres latinoamericanas de 40 a 59 años, se determinó que una de cada cuatro mujeres presentaba disminución del deseo sexual, 45% presentaba dolor y la mayoría de ellas presentó sequedad vaginal.
Parte importante de los efectos sobre la vida sexual se deben a la baja de estrógenos y andrógenos, cuya disminución se acentúa a partir de los 40 años.

Menores niveles de estrógenos disminuyen la elasticidad del epitelio vaginal y su lubricación, se reduce la capacidad orgásmica y la excitación, además de generar cambios de humor e irritabilidad.
Isidoro Navarrete, presidente de la Sociedad Chilena de Climaterio (Sochiclim), aseguró que "a los 40 años circulan el 50% de los andrógenos que circulaban a los 20".
La testosterona, por ejemplo -hormona producida por el ovario y las glándulas adrenales-, tiene efectos directos sobre la irrigación y la lubricación vaginal, y sobre la energía y bienestar.
Precisamente, el pasado 18 de octubre se conmemoró el Día Mundial de la Menopausia.
Otros síntomas. "Muchas mujeres asocian menopausia con bochornos, pero cuando tienen picazón, ardor o dolor vaginal, algunas tienden a automedicarse, pensando en que es una infección, cuando muchas veces son en realidad molestias asociadas a la falta de hormonas", indica la doctora Soledad Vallejo, directora de la Sochiclim.
La buena noticia es que existen alternativas para enfrentar estos trastornos. Entre ellas hay desde terapias hormonales hasta cambios en el estilo de vida.
Actualmente existen geles, inyecciones y parches transdérmicos de testosterona que permiten liberar esta hormona en forma sostenida al organismo.
La especialista agrega que "no basta considerar solo la parte vaginal. También hay que abordar el bienestar emocional y físico de la mujer. Si se siente fea o gorda, no va a tener ganas, pero si duerme bien, está de buen ánimo y tiene buena autoestima y tranquilidad, va a tener mejores condiciones para una buena sexualidad".
Por eso, es importante en esta etapa mantener un estilo de vida y alimentación saludable, no fumar y controlar los factores de riesgo para la salud cardiovascular y ósea.