
Encontrar el equilibrio entre la fuerza, flexibilidad y concentración es solo uno de los beneficios de practicar pilates. Un ejercicio que lo induce a conocerse más y a mejorar sus capacidades diarias.

Press Down Side: Estabilización de las escápulas. Este movimiento fortalece los brazos, hombros y músculos del tronco. Mejora la postura.
Carolina Ruiz, experta certificada en Pilates, aclara que el enfoque principal de este ejercicio no es perder peso o aumentar masa muscular, sino algo mucho más funcional: mejorar la postura corporal y su calidad de vida.
El desbalance en las fuerzas musculares son los que generan las malas posturas, pues unos músculos jalan el esqueleto con más fuerza que otros, produciendo dolores, lesiones y deformaciones.

The Parakeet: Estabilización de la pelvis, fortalecimiento de los músculos del abdómen y glúteos. Articulación de la columna.
Si bien el pilates no se cataloga como ejercicio aeróbico ni cardio, tiene impactos beneficiosos en el sistema cardiovascular. Se enfoca en ejercitar el cuerpo desde el centro hacia las extremidades con diferentes ejercicios que desarrollan la fuerza abdominal y de los músculos más cercanos a la columna vertebral, siempre en un entorno relajado.
Es con esta alineación del esqueleto que se eliminan dolores de cuello, espalda y lumbares. Además, se logra trabajar los músculos más cercados a los órganos y huesos.

Monkey: Estiramiento de la zona lumbar.
Si bien se recobra fuerza en los músculos, el pilates se caracteriza por generar dosis de elasticidad.
“La respiración es un elemento clave de la rutina. Ayuda a realizar los esfuerzos de la forma correcta, mediante la exhalación se eliminan toxinas, se oxigena la piel, los músculos y los órganos (principalmente el cerebro) y promueve la relajación”, comenta Ruiz.

Tree on Ladder Barrel: Flexibilidad, articulación de la columna, fuerza abdominal.
Para mantener una vida activa no es necesario ser experto o estar en un proceso de ejercicio intenso. Esa es otra propiedad del pilates, cualquier persona puede realizarlo, sin importar su condición física, ya que no se trata de un entrenamiento riesgoso ni invasivo.
Variaciones en puntos de apoyo y centros de gravedad son clave para que una misma sesión la pueda realizar tanto principiantes como avanzados.

Swimming on Ladder Barrel: Fuerza de la cadena posterior del cuerpo, coordinación y balance.
Para trabajarlo hay diferentes modalidades en mat, reformer, cadillac, antigravity... No es indispensable tener una serie de aparatos. Una bola, un aro, una liga y un mat son suficientes para cumplir con patrones de movimiento de la columna vertebral, uno de los principales objetivos de la disciplina.

Elephant Arabesque: estirar piernas, trabajar balance, fortalecer glúteos y abdomen.
Como todo ejercicio, si usted es nuevo lo ideal es aprender de la mano de un experto que le ayude a supervisar su técnica, respiración y ganar los beneficios mencionados.
Fotos: Monica Procter Photography.