Bienestar

¿Flema y congestión? Trucos para evitar que se conviertan en problema mayor

El aumento de la flema es uno de los síntomas más frecuentes de los resfriados y enfermedades respiratorias y, pese a ser un mecanismo de defensa, es la causa principal de la congestión nasal y del pecho

Foto ilustrativa sobre la gripe.Credito: Shutterstock
Foto ilustrativa sobre la gripe.Credito: Shutterstock
gripe Foto ilustrativa sobre la gripe.Credito: Shutterstock

La flema es un fluido corporal segregado por la mucosa del aparato respiratorio y su función principal es mantener los conductos de las vías respiratorias bajas lubricados y protegidos, así como atrapar y facilitar el desplazamiento de las partículas extrañas hacia el exterior. Una acumulación de flema puede resultar de una infección, irritación o neumopatía crónica, y puede causar malestar en el tórax y tos.

El aumento de la flema es uno de los síntomas más frecuentes de los resfriados y enfermedades respiratorias y, pese a ser un mecanismo de defensa, es la causa principal de la congestión nasal y del pecho. Su segregación en pequeñas cantidades es normal y no suele representar molestia alguna. Sin embargo, cuando se produce en cantidades excesivas puede pasar a ser un problema, puesto que el organismo tiende eliminarla a través de la tos y la expectoración.

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