¿Quién dice que criar a un niño es fácil? Sería más sencillo si trajeran un manual o los pudiéramos apagar en los momentos en los que no hacen caso, se ponen malcriados y les da por hacer berrinche en el supermercado.
En su lugar un grupo de expertos apuestan por la llamada crianza positiva, en la que se emplean estrategias disciplinarias que ayudan a las figuras de cuido a tratar problemas de conducta y emocionales de forma correcta.
Marcela Quesada, sicóloga de Clinykids en Torre Médica Momentum, explica que el Programa de Parentalidad Positiva “brinda las herramientas para que los padres y madres se empoderen de su rol, creando relaciones positivas, especialmente en casos de niños con problemas de ansiedad, copiosos berrinches, desobediencia, llegada del hermano o hermana menor, enuresis, problemas escolares, poca comunicación con adolescentes, entre muchos otros”.
El programa consta de cuatro sesiones individuales y grupales que se desarrollan en niveles. Además, los participantes reciben material de trabajo para un seguimiento.
“En la primera consulta se hace un análisis o revisión. En la segunda, un plan de parentalidad y en la tercera se revisa el plan. La cuarta realiza un cierre y se dejan tareas con frecuencia”, especifica la sicóloga certificada en Triple P.

Este programa también ha tenido resultados existosos en niños con situaciones puntuales como asperger, autismo, síndrome de down y déficit atencional.
A continuación le dejamos 10 puntos que puede poner en práctica para crear relaciones positivas con sus hijos:
1. Recuerde que el rol adecuado es el de mamá y papá. En la vida, habrá muchos amigos y amigas, pero solo habrá una mamá y un papá.
2. Atreverse a disciplinar y formar desde el amor y el respeto. Es importante romper el paradigma de ser severos como mamá o papá. No se horrorice ante una noticia. Practique el “póker face” sin perder el interés.
3. Ser afectuosos pero firmes con las decisiones tomadas en función a su bienestar.
4. Ubicarse en la etapa de desarrollo que está el niño, niña o joven. Las estrategias de comunicación deben aplicarse a la edad que atraviesan.
5. Sacar tiempo para compartir. Esto va más allá del tiempo que se dedica al trabajo para que no le falte nada. Realice rituales y tradiciones con ellos y ellas.
6. Establecer siempre una comunicación adecuada, en la que todos se sientan cómodos. Demostrar una confianza recíproca en las conversaciones. Evitar interrogatorios.
7. Preguntar antes de juzgar.

8. Crear un ambiente optimista, aunque haya tiempos difíciles como familia. Si mamá y papá son pareja o no, recuerde que la familia no es un campo de batalla.
9. Mostrar interés en sus cosas y en las propias. Involucrarse en actividades de escuela, colegios, amigos es clave para ellos.
10. Disfrute. Ser mamá o papá puede traer retos grandes, pero también trae recompensas enormes. Recuerde que ellos también tienen días difíciles: situaciones propias de la adolescencia, bebés que pasan por la salida de sus dientes… todos tenemos derecho a tener días malos.