
El hogar es el sitio en el que en teoría se cuenta con mayor seguridad y tranquilidad, sin embargo en ocasiones también se puede estar expuesto al riesgo. La mayor parte de sucesos por accidentes se dan por exceso de confianza, descuido, desconocimiento o falta de prevención, en los cuales se ven involucrados tanto niños como adultos. No se confíe, a veces los espacios o acciones más conocidos y habituales, se convierten en zonas de riesgo y de accidentes.
A continuación comentaremos alguno de los accidentes más comunes y como evitarlos:
1. Intoxicaciones: Se produce por ingestión o inhalación de forma accidental de los productos químicos. Para evitar que sucedan no deje productos al alcance de los niños, utilice siempre los envases originales, no haga mezclas de varios productos de limpieza y siga siempre las instrucciones del fabricante; cuando utilice pinturas o solventes, hágalo en lugares ventilados.

2. Quemaduras: Las quemaduras en casa se producen por contacto o por proyección de líquidos, partículas etc. Para evitar las quemaduras debe alejar y proteger todos los objetos calientes o llamas del alcance de los niños; evitar el juego con fuego, colocando en lugares seguros los encendedores, fósforos, velas y artefactos que emitan calor como planchas de cabello, secadoras para el cabello, ollas de cocina, entre otros; tener mucha precaución cuando sea necesario trasladar recipientes con líquidos calientes, tanto el que lo está haciendo, como las personas que puedan estar cerca.
3. Cortaduras: Se da por objetos puntiagudos o cortantes, tales como cuchillos, destornilladores, tijeras, entre otros. Evite dejar al libre acceso de los niños los objetos punzo cortantes, tenga cuidado al manipular herramientas como taladros, alicates, destornilladores, tenazas, no introduzca las manos en artefactos eléctricos como licuadoras, lavadoras, batidoras, cuando estén en funcionamiento.
4. Caídas: Se producen a causa de objetos puestos en zonas de tránsito, suelos resbaladizos, utilización de escaleras en mal estado. Para evitar las caídas en la casa, mantenga el orden y enseñe a los niños a no dejar juguetes tirados; seque los pisos y utilice productos de limpieza adecuados; conservar en buen estado escaleras y revíselas antes de su uso.

5. Riesgos eléctricos: los riesgos eléctricos aumentan por uso inadecuado de extensiones, ambientes húmedos, manipulación por parte de los niños y hasta por mascotas. Evite conectar aparatos cuando este mojada o descalza, utilice protectores en los enchufes cercanos a los niños y no intente reparar o manipular un electrodoméstico conectado.
6. Dolores musculo esqueléticos: se deben a la adopción de malas posturas en el quehacer diario. Evite movimientos forzados del cuerpo al limpiar grandes áreas; cuando manipule cargas, doble las piernas manteniendo la espalda recta y transporte la carga lo más pegado al cuerpo posible; si coloca objetos más altos de la altura del pecho, utilice un banco o escalera; si hará actividad física intensiva, asegúrese de calentar su cuerpo antes.