Vanguardia Popular es, en primer lugar, una maniobra estética de organización popular en los alrededores del Mercado Central y el Mercado Borbón. Estos retratos sin rostro fueron concebidos como un ejercicio de traducción y de acumulación: es el tránsito de la palabra pueblo a la imagen pueblo y también la suma sin fin de modelos originales. El ejercicio sigue una serie de pautas formales para crear un ritmo en la diversidad y el caos, en una zona que es núcleo de la vida económica en San José desde 1877, particularmente de los llamados ‘sectores populares’. No hay jerarquías ni líderes ni consignas. El objetivo político es su sola presencia. Abrirles un espacio para ser y estar, meter sus verbos en grandísimo formato. Es lanzar golpes desde un lugar invisible. Es terrorismo existencial.
Si somos lo que consumimos, Vanguardia Popular es un ejército de sujetos que, en su condición de consumidores, existen poco. Sin embargo, al mismo tiempo, son un batallón de autonomías despojadas pero resistentes: son exclusivos pero generosos; irrepetibles pero accesibles. Están agotados pero son vitales. Son los perdedores y sin embargo no son clones. Sus retratos no son reivindicativos, sino militantes.Para nosotros, estos actores retratados en uno de sus entornos vitales siguen siendo la Vanguardia Popular: esa eterna vanguardia laboral que vive en la retaguardia del consumo y las oportunidades, la guerra cotidiana, la crisis, la carencia.
Vanguardia Popular es un proyecto de Jose Díaz (fotografías) y María Montero (textos).
Exposición temporal en el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo, Cenac, hasta el viernes 30 de marzo.