Revista Dominical

Un espacio de esperanza: un día en el campamento para los adultos mayores de la calle

En Pavas, voluntarios de distintas disciplinas atienden a diario a un grupo de hombres y mujeres que encontraron amparo y compañía en tiempos de pandemia. De mano de la organización Chepe se Baña, estas personas sin hogar aspiran a algo más.

21/05/2020. MATERIAL EMBARGADO HASTA SU PUBLICACION EL DOMINGO 31 DE MAYO EN LA REVISTA DOMINICAL DE LA NACION. Campamento Plan Protección Adulto Mayor en Calle inició operaciones el 13 de mayo en el Centro de Recreación de Empleados de la Municipalidad de San José, ubicado en Pavas. El jueves 21 de mayo el campamento albergaba a ocho adultos mayores pero espera poder dar atención a un total de 30 ancianos en situación de calle, dependiendo de su capacidad y recursos. En la foto, Daniel Fonseca (izquierda), asistente de pacientes voluntario, estuvo por largo rato sentado conversando con don Carlos Alfaro, de 65 años. Don Carlos, a quien le encanta conversar, cuenta su historia de cómo estuvo dos años en la Universidad Nacional pero se casó y tuvo que dejar los estudios para trabajar, luego se fue de su casa y a veces volvía pero "me jalaba la torta de volver a tomar y me volvían a echar". "Hace como siete meses estuve sin tomar nada nada y se me vino otro problema y, diay, el alcohólico por todo o por nada toma, entonces se me vino y ya, otra vez". Afirma que lo que tiene de vivir en la calle o a veces pagando un cuarto son unos cuatro años.
Fotos: Mayela López
21/05/2020. MATERIAL EMBARGADO HASTA SU PUBLICACION EL DOMINGO 31 DE MAYO EN LA REVISTA DOMINICAL DE LA NACION. Campamento Plan Protección Adulto Mayor en Calle inició operaciones el 13 de mayo en el Centro de Recreación de Empleados de la Municipalidad de San José, ubicado en Pavas. El jueves 21 de mayo el campamento albergaba a ocho adultos mayores pero espera poder dar atención a un total de 30 ancianos en situación de calle, dependiendo de su capacidad y recursos. En la foto, Daniel Fonseca (izquierda), asistente de pacientes voluntario, estuvo por largo rato sentado conversando con don Carlos Alfaro, de 65 años. Don Carlos, a quien le encanta conversar, cuenta su historia de cómo estuvo dos años en la Universidad Nacional pero se casó y tuvo que dejar los estudios para trabajar, luego se fue de su casa y a veces volvía pero "me jalaba la torta de volver a tomar y me volvían a echar". "Hace como siete meses estuve sin tomar nada nada y se me vino otro problema y, diay, el alcohólico por todo o por nada toma, entonces se me vino y ya, otra vez". Afirma que lo que tiene de vivir en la calle o a veces pagando un cuarto son unos cuatro años. Fotos: Mayela López Mayela Lopez
Campamento Adultos Mayores El jueves 21 de mayo el campamento albergaba a ocho adultos mayores pero se espera poder dar atención a un total de 30 ancianos en situación de calle. Algunos observan la televisión un rato por la mañana. Foto: Mayela López. (Mayela Lopez)

Muchos quizá habrán escuchado hasta la saciedad eso de que la actual pandemia de covid-19, que ha puesto al mundo de cabeza y colapsado economías, ha permitido también ver la mejor cara de la humanidad.

Lo sé. No digo nada nuevo pero no encuentro otra forma para iniciar este relato pues, cuando uno se encuentra de frente con personas que trabajan por otros desinteresadamente, a veces de sol a sol, uno sencillamente no puede pasar esto por alto.

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