Así desfilaba la pluma de Pablo Neruda sobre el lienzo de la libertad, este fragmento de su poema
Esos pensamientos, allá por por los años setenta, podrían significar una condena de muerte. Aclarar esa duda es la misión de la autoridades judiciales chilenas.
Esta semana, el juez Mario Carroza solicitó a Francia un informe sobre la hospitalización del poeta Neruda durante su gestión como embajador de Chile en ese país, en el marco de las investigaciones que buscan aclarar su muerte, ocurrida en 1973.
La solicitud de Carroza responde al pedido del Servicio Médico Legal chileno, que le solicitó determinar si se exhuman los restos del premio nobel de literatura.
Tal acción es parte de varias pesquisas para esclarecer las causas de la muerte del poeta, atribuida oficialmente a un cáncer de próstata.
Neruda fue hospitalizado en un centro asistencial de París durante el período que se desempeñó como embajador de Chile, entre 1970 y 1973.
“Al parecer, (en París) también hubo una intervención (quirúrgica) de él, y se está solicitando si hay algún antecedente que se pueda recabar de ese hospital”, detalló Carroza.
Neruda, militante del Partido Comunista, murió el 23 de septiembre de 1973, diez días después del golpe de Estado que derrocó al presidente Salvador Allende e instaló la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
El año pasado, su exchofer personal, Manuel Araya, denunció la intervención de agentes de Pinochet en su muerte. Según dijo, lo habrían envenenado mientras se encontraba en la clínica Santa María de Santiago, una versión negada por la fundación que administra en Chile la obra del poeta.
Actualmente, el periodista Mario Casasús, coautor de la antología