Revista Dominical

Teología de la Liberación 2.0: Cuando la iglesia se vuelve verde

A más de cinco décadas de su surgimiento y expansión por América Latina, la Teoría de la Liberación recupera fuerza

En 2019, el Papa Francisco –líder de la Iglesia Católica– visitó la Amazonía en su visita a Perú. Laudato Si’, encíclica escrita por el pontífice, aún resuena en América Latina
En 2019, el Papa Francisco –líder de la Iglesia Católica– visitó la Amazonía en su visita a Perú. Laudato Si’, encíclica escrita por el pontífice, aún resuena en América Latina redamazonica.org

Por casi 2.000 años, la Iglesia Católica –por entonces absolutamente mayoritaria en América Latina– se preocupó más por la salvación de las almas que por los entornos y circunstancias en los que esas almas vivían. Hubo, desde luego, figuras disidentes –como Fray Bartolomé de las Casas, quien escribió Brevísima relación de la destrucción de las Indias– que dieron cuenta del arrasamiento que siguió a la conquista de América.

Fueron minoría y hubo que esperar casi cuatro siglos para que –bajo la forma de la denominada Teología de la Liberación– surgiera en y para este continente una mirada que convirtiera a los textos sagrados en una hoja de ruta. Todo sucedió después del Concilio Vaticano II y de un Papa (Juan XIII) muy consciente de que la alevosa desconexión entre la Iglesia y el mundo exigía una urgente modernización.

El proceso conciliar implicó más de 2.000 asistentes (o “padres conciliares”, venidos de todo el mundo), dos años de duración, dos Papas (Juan para la apertura y su sucesor, Paulo VI, para el cierre) y una lengua (el latín) que, para cuando proceso estuvo terminado, ya no era la única en la que hablaba la Iglesia. En efecto, aquel vigésimo primer concilio ecuménico marcó un nuevo rumbo en una institución milenaria y definitivamente hostil al cambio.

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